La historia de Renault-Sofasa esconde detalles sorprendentes y poco conocidos que transformaron para siempre el rumbo de la industria automotriz en Colombia. Hoy repasamos 7 de ellos.
La ensambladora automotriz Renault-Sofasa nació el 2 de julio de 1969, hace 57 años, como una asociación entre Colombia y la Régie Renault francesa. Por entonces, el gobierno nacional buscaba masificar la movilidad con carros accesibles, reemplazando las costosas importaciones de la época. Aquel modesto inicio industrial arrancó armando apenas 882 unidades del “carro colombiano” en el primer año, marcando un hito comercial definitivo para miles de familias en el país.
Para llegar al día de hoy, la compañía superó múltiples crisis y sufrió una gran evolución empresarial y tecnológica, siendo ahora una filial directa del Grupo Renault. Las antiguas herramientas manuales dieron paso a avanzados sistemas robotizados, acelerando el ritmo de ensamblaje para exportar la mitad de su producción. Además, allí también se produjeron otras marcas, lo que demostró la versatilidad de sus instalaciones ye quipo de trabajo.
Hoy esta compañía sobrevive como el único complejo industrial que fabrica vehículos particulares a nivel local. Envigado produce 12 automotores cada hora empleando procesosdigitalizados, ubicándose como un indiscutible referente mundial en calidad. Antes de explorar su inminente futuro eléctrico, repasaremos siete datos curiosos que moldearon la exitosa identidad de esta firma automotriz colombofrancesa.

7 datos curiosos de Renault-Sofasa en sus 57 años
El motor del “Amigo Fiel” nació en Boyacá
Aunque el Renault 4 es de origen francés, el propulsor que lo hizo legendario en el país fue orgullosamente boyacense. La extinta planta de motores de la filial Socofam, ubicada en el municipio de Duitama, desarrolló el inédito motor de 1.022 c.c. y 38 hp, único en la oferta de Renault a nivel mundial. Este bloque impulsó al famoso R4 “Plus 25” desde 1976 y se mantuvo vigente hasta el último R4 Master en 1992, siendo el más utilizado por los Renault 4 colombianos en su historia.

Una cláusula prohibió las van y furgonetas
En sus inicios, el contrato fundacional entre la Régie Renault y el gobierno colombiano (a través del Instituto de Fomento Industrial IFI) tenía una estricta limitante comercial. Se estipuló que Sofasa solo podía ensamblar automóviles de cuatro puertas. Por esta regla, que se mantuvo vigente durante casi dos décadas, hasta 1989, el país se perdió de ensamblar localmente modelos como el Renault 5 o la popular Estafette. La Renault 4 Furgoneta sí llegó a producirse en 1974, pero se suspendió rápidamente por esta restricción.

El primer carro “a la carta” de Colombia
Mucho antes de los configuradores digitales actuales, el popular Renault 9 revolucionó las ventas nacionales en 1996. A través del pionero programa “Personnalité”, los clientes acudían a los concesionarios y, desde un computador allí instalado, elegían los detalles de equipamiento y estilo a su gusto antes de que la fábrica armara su vehículo. Así, se anticipaba un proceso de personalización que hoy común en las ventas de carros, ahora realizado en forma virtual.

La era Toyota
Aunque pocos lo asocian hoy en día, entre 1992 y 2008, la planta de Envigado produjo vehículos bajo bandera japonesa. Tras adquirir la totalidad de las acciones estatales, Renault cedió un 24% de participación a Toyota en 1989. Esta alianza permitió el exitoso ensamble de pesados camperos y pick-ups como las Land Cruiser Serie 70, Hilux y Prado de primera generación. De los japoneses aprendieron varios procesos administrativos y productivos, bajo la llamada cultura “Kaizen” de mejora continua.

Pioneros en inyección electrónica y convertidor catalítico
La planta de Envigado lideró la modernización mecánica de la industria nacional. En 1990 lanzaron el Renault Etoile TXI, el primer carro de ensamble colombiano equipado con sistema de inyección electrónica. Cuatro años después, el Renault 19 inauguró el frente ecológico local al ser el primero en incluir de fábrica un convertidor catalítico, dispositivo que transforma los gases tóxicos generados por la quema de combustible en sustancias menos nocivas para el medio ambiente como vapor de agua, dióxido de carbono y nitrógeno.

De la empresa mixta a la multinacional
El complejo industrial ha cambiado de dueños en múltiples ocasiones. La licitación que le dio origen fue impulsada en 1967 por el gobierno del presidente Carlos Lleras Restrepo, siendo así una asociación mixta entre el gobierno de Colombia y la entonces Régie Renault. El Estado colombiano vendió su participación a los franceses en 1989 y Toyota entró como socio, y para 1994, el poderoso Grupo Empresarial Santo Domingo adquirió el 51% de las acciones de la ensambladora en 1994, manteniendo el control hasta cruzar el nuevo milenio. Renault recuperó el control mayoritario en 2008, manteniéndolo hasta hoy.

El primer 4×4 de Renault “made in Colombia”
El fin de la sociedad con Toyota en 2008 le abrió las puertas a Renault para competir en el naciente segmento de las SUV en el país. Esto se materializó con la llegada de la Koleos de primera generación ese mismo año, siendo el primer modelo 4×4 de la marca del rombo ofrecido en territorio nacional, allanando el terreno para la posterior llegada de la primera Renault Duster nacional, en 2012. En su momento, esta última se presentó como la primera “camioneta popular”, logrando un éxito que hoy se mantiene vigente.
Óscar Julián Restrepo Mantilla.








