BMW prepara una transformación radical para el Serie 1. La próxima generación recuperará la clásica configuración de propulsión trasera con un sistema totalmente eléctrico.
Durante décadas, BMW construyó gran parte de su identidad alrededor de los vehículos de propulsión trasera. Sin embargo, esa tradición comenzó a cambiar en la década de 2010, cuando la marca alemana adoptó la tracción delantera en varios de sus modelos compactos para mejorar el aprovechamiento del espacio interior y reducir costos de desarrollo.
La decisión nunca terminó de convencer a los seguidores más puristas de la firma. Actualmente, prácticamente todos los compactos de BMW utilizan esta configuración, con la excepción del Serie 2 Coupé. Pero la historia parece estar a punto de dar un giro.
Según información publicada por Autocar y basada en declaraciones de responsables de la compañía, BMW trabaja en una nueva generación del Serie 1 que volverá a enviar la potencia al eje trasero. La diferencia es que esta vez no habrá un motor de combustión bajo el capó.

Futuro BMW i1
La quinta generación del Serie 1 será completamente eléctrica y está prevista para llegar al mercado antes de finalizar la década. De manera provisional, el proyecto es conocido como BMW i1 y se convertirá en el modelo eléctrico de acceso dentro de la gama de la marca alemana.
El carro utilizará una plataforma diseñada específicamente para vehículos eléctricos, una solución que permitirá optimizar el espacio, mejorar la distribución de peso y aprovechar mejor las ventajas de la movilidad eléctrica. Su lanzamiento también supondrá una especie de sucesor indirecto del BMW i3, el innovador modelo eléctrico comercializado entre 2013 y 2022 que marcó una etapa importante en la estrategia de electrificación de la compañía.
Pese a ello, BMW no planea abandonar inmediatamente los motores de combustión en este segmento. La actual generación del Serie 1 con tracción delantera continuará disponible en paralelo, permitiendo a los clientes elegir entre distintas tecnologías de propulsión.

Abanico de opciones
Esta decisión forma parte de la filosofía que BMW denomina “Power of Choice“. Bajo este enfoque, la marca busca ofrecer alternativas de combustión, híbridas y eléctricas sin obligar a los clientes a adoptar una tecnología específica. La estrategia también busca que los usuarios tengan acceso al diseño más reciente y a las últimas innovaciones tecnológicas independientemente del tipo de motorización que elijan.
Por lo anterior, tanto el futuro i1 como las próximas evoluciones del Serie 1 convencional compartirán gran parte del lenguaje visual y tecnológico desarrollado para la familia Neue Klasse, la nueva generación de vehículos que definirá el futuro de BMW. Entre las novedades previstas destacan una gran pantalla táctil central, nuevos sistemas digitales y una evolución del Head-Up Display, capaz de proyectar información directamente sobre el parabrisas.
BMW ya está aplicando esta estrategia en otros modelos. El nuevo i3 y la próxima generación del Serie 3 compartirán gran parte de su diseño y equipamiento, pese a utilizar arquitecturas diferentes. Lo mismo ocurrirá con el futuro X1 y el iX1, así como con los próximos Serie 3 Touring e i3 Touring, que mantendrán una imagen prácticamente idéntica tanto en el exterior como en el interior.

¿Combustión o eléctrico?
La intención es clara: que el cliente pueda elegir entre un vehículo eléctrico o uno de combustión sin renunciar a las últimas innovaciones desarrolladas por la marca. Mientras tanto, BMW seguirá defendiendo una transición gradual hacia la electrificación, una postura que la diferencia de algunos fabricantes que ya han apostado exclusivamente por carros eléctricos en determinados segmentos.
Con la llegada del i1 prevista para 2028, la marca alemana busca combinar dos elementos que históricamente han definido su identidad: la experiencia de conducción asociada a la propulsión trasera y el avance hacia una movilidad cada vez más electrificada.
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Paola Reyes Bohórquez.








