Un reciente reporte asegura que Renault despedirá definitivamente a un modelo con más de 40 años de historia. Al parecer, ya no encajaría en su estrategia actual.
Todo apunta a que Renault estaría preparando una triste despedida para uno de sus modelos más emblemáticos, que se haría efectiva antes de 2030. Según un reporte del portal italiano Autopassionati, la marca del rombo sacará del mercado al histórico Espace pues, aparentemente, ya no tendría lugar en su estrategia comercial. Apuntando a un futuro con mayoría de carros eléctricos, no estarían interesados en vehículos de ese tipo con más de cinco asientos.
Para entender esta decisión hay que revisar las ventas recientes. Como se conoce, los compradores hoy prefieren camionetas o SUV’s en lugar de monovolúmenes familiares. Por eso, la última generación del Espace se planteó como una versión de siete asientos del Austral, siendo este último uno de los pilares más importantes de la compañía para mantener su rentabilidad. A la par, el Clio fue en 2025 el carro más vendido de la marca, superando las 100.000 unidades.
Bajo este panorama comercial, otros modelos ganaron terreno. Tras un comienzo algo lento en ventas, finalmente el Scénic eléctrico encontró un buen equilibrio financiero, que le ha permitido subsistir y mantenerse. También avanza fuerte el más lujoso Rafale, modelo tope de gama de la marca en Europa, con 300 hp y mecánica híbrida enchufable. Así, ante tal competencia interna, el actual Espace realmente no pudo despegar.


¿Adiós al Renault Espace? el obstáculo técnico
Pero más allá de las bajas ventas, hay una traba técnica que es definitiva para que el Renault Espace no tenga continuidad. Hablamos de la nueva plataforma RGEV Medium 2.0, anunciada hace unas semanas con el plan estratégico futuREady y que será la base de los próximos carros eléctricos de la marca. Es una moderna arquitectura que podrá soportar redes eléctricas de 800 voltios y baterías más eficientes y asequibles, permitiendo así cargas ultrarrápidas y autonomías en torno a 750 km.
Con estas ventajas, además de la posibilidad de tener uno o dos motores eléctricos con hasta 500 hp combinados, y tecnologías especiales como la dirección sobre las ruedas traseras, esta base está pensada únicamente para vehículos de hasta cinco pasajeros. No está previsto que sobre ella se desarrollen vehículos con capacidad para siete personas, lo que eliminaría de tajo la posibilidad de tener un Espace con este soporte.
Técnicamente solo existen dos maneras para agregar esos dos asientos adicionales en un carro. Una es alargar la distancia entre ejes, idea desechada por los altos costos que implica dentro del desarrollo. La otra alternativa implica estirar exageradamente la parte trasera del auto, arruinando totalmente el diseño exterior. Por eso, ante estas dificultades estructurales y lo que ellas implican en el resultado final, la firma preferiría terminar la historia del modelo.


Más de 40 años de evolución
Cuando nació el Renault Espace, en 1984, fue una gran revolución en el mercado. Resaltó por su enfoque familiar y hasta social, con parabrisas adelantado, piso plano y sillas que podían moverse libremente, pudiendo así funcionar como una sala rodante. La segunda generación llegó en 1991 y la tercera en 1996, mientras que las cuarta y quinta llegaron en 2002 y 2015, respectivamente. El punto más alto de su historia vino en 1994, con el concept car Espace F1 de motor V10.
Conforme pasó el tiempo, la competencia cambió las reglas atrayendo a las familias hacia nuevos formatos. Los monovolúmenes fueron tendencia en los ’90, pero la década pasada vio cómo los SUV se convirtieron en los carros favoritos para este tipo de usos, por su versatilidad y porte más robusto, a veces meramente estético. Por eso, buscando sobrevivir, la sexta generación de Espace llegó en 2023 ya convertida en un SUV de siete asientos derivado del Austral.
Esta decisión parecía necesaria, pero no logró convencer del todo y llevó a cuestionar si el modelo actual merecía heredar ese nombre. Analizando esta transición, el reporte del medio italiano señaló que “Luca de Meo debió haber impedido transformar al Espace en un SUV, por no seguir la coherencia del nombre con el formato, pero el italiano decidió su continuidad por el simbolismo que transmitía”. Al fin de cuentas, como cantó Héctor Lavoe, todo tiene su final.


Óscar Julián Restrepo Mantilla. Fuente: Autoapassionatti.it









