Las protestas en la vía Bucaramanga-Bogotá continúan frenando el recaudo en varios peajes, con millonarias pérdidas y sin acuerdos a la vista.

La controversia alrededor de los peajes de la vía Bucaramanga-Bogotá sigue sin encontrar una salida definitiva. A pesar de las múltiples mesas de diálogo adelantadas entre el Gobierno nacional, autoridades regionales y representantes de las comunidades, las diferencias persisten y mantienen suspendido el cobro en algunos de los puntos más importantes del corredor vial.

Según estimaciones del Instituto Nacional de Vías, Invías, las pérdidas derivadas de la suspensión del recaudo ya superarían los 60.000 millones de pesos, una cifra que refleja el impacto económico de un conflicto que se ha extendido durante cerca de 10 meses y que continúa afectando la operación de la Ruta Nacional 45A.

La situación tiene especial relevancia debido a que este corredor es uno de los más importantes del país. Por la vía que conecta a Santander con el centro de Colombia transitan diariamente más de 50.000 vehículos, entre particulares, transporte de carga y buses de servicio público. Esto convierte a la carretera en un eje estratégico para la movilidad y el comercio regional.

Peajes Bucaramanga-Bogotá

Peajes afectados

Actualmente, las estaciones de peaje de Curití y Pescadero continúan con las talanqueras levantadas como resultado de las protestas ciudadanas. Los manifestantes sostienen que las tarifas vigentes no corresponden al estado actual de la infraestructura y consideran que aún existen importantes necesidades de inversión en mantenimiento, mejoramiento y modernización de la vía.

Las comunidades también reclaman una mayor transparencia sobre el destino de los recursos recaudados y exigen que las obras prometidas sean visibles antes de asumir nuevamente el pago de los peajes. Para los líderes sociales, la discusión no se limita al costo del tránsito, sino a la percepción de que los usuarios no están recibiendo beneficios proporcionales a los cobros realizados.

Mientras tanto, desde el Gobierno y las entidades encargadas de la infraestructura vial se insiste en que los ingresos provenientes de los peajes son fundamentales para garantizar la conservación de las carreteras, la atención de emergencias, la señalización y las intervenciones necesarias para mantener la seguridad de los usuarios.

Peajes Bucaramanga-Bogotá

Reactivado el recaudo

En medio de este complejo panorama, se produjo un avance parcial en el municipio de Oiba. Allí fue reactivado el recaudo en el denominado peaje de Oiba, tras varios meses de conversaciones entre las autoridades, el Gobierno nacional y las comunidades locales. Aunque la medida representa una señal positiva dentro del proceso de concertación, todavía está lejos de resolver el conflicto en la totalidad del corredor.

El secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández, reconoció que la reapertura de este punto constituye un paso importante, pero admitió que las diferencias continúan en otros sectores donde aún no existe consenso sobre las condiciones para normalizar la operación.

La falta de acuerdos mantiene la incertidumbre entre transportadores, empresarios, concesionarios y usuarios frecuentes de la carretera. Además del impacto financiero para el sistema vial, la prolongación de las protestas genera preocupación por sus efectos sobre la competitividad regional y la sostenibilidad de una de las rutas más importantes del oriente colombiano.

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Paola Reyes Bohórquez.