Compradores de Ferrari en Colombia denuncian la pérdida de millonarios anticipos tras el cierre del único concesionario autorizado en Bogotá. ¿Qué pasó?

Lo que para varios empresarios colombianos comenzó como la compra de uno de los vehículos más exclusivos del mundo terminó convirtiéndose en una incertidumbre de miles de millones de pesos. Una investigación reveló que varios clientes de Ferrari en Colombia afirman haber realizado pagos anticipados por carros que todavía no han sido entregados y sobre cuyos recursos tampoco han recibido respuestas satisfactorias.

Las denuncias apuntan a operaciones realizadas a través de la vitrina de Ferrari ubicada en la calle 103 con carrera 19, en el norte de Bogotá, donde hasta hace poco funcionaba el representante autorizado de la marca italiana en el país. Allí, según los afectados, se adelantaron procesos de compra de automóviles nuevos, incluyendo configuraciones personalizadas y equipamientos específicos solicitados por cada cliente.

El caso ha comenzado a generar inquietud dentro del reducido mercado colombiano de autos de ultralujo, especialmente porque involucra montos que pueden superar ampliamente los mil millones de pesos por unidad.

Investigación Ferrari Colombia

El Ferrari que nunca llegó

Uno de los testimonios conocidos por la investigación que realizó el diario El Tiempo corresponde al de un empresario que inició la compra de un Ferrari Roma Spider en color Nero DS. Según la documentación revisada por el medio, el vehículo tenía un valor de venta de 410.000 dólares para julio de 2025, equivalentes entonces a cerca de 1.700 millones de pesos.

Sin embargo, tras sumar diferentes personalizaciones solicitadas por el comprador, la factura final alcanzó aproximadamente los 2.000 millones de pesos. El cliente aseguró que entregó alrededor del 25 % del valor total del vehículo como parte del proceso de compra y que la entrega estaba prevista para mayo de este año. No obstante, el plazo se cumplió sin que el automóvil llegara a sus manos.

El carro me lo iban a entregar en mayo, pero ya han pasado dos meses y lo único que me dijo el representante legal es que consiguiera abogado para que me devolvieran la plata”, aseguró el empresario al medio de comunicación. Aunque este es uno de los casos conocidos públicamente, las denuncias indican que existirían otros compradores en una situación similar.

Investigación Ferrari Colombia

Qué pasó con Ferrari en Colombia

La situación tomó un giro aún más complejo cuando varios clientes comenzaron a recibir una comunicación oficial enviada por Ferrari desde Estados Unidos. En la carta, firmada por Luca Zanetti, presidente de Ferrari para Norteamérica, la compañía informó que Autos Italianos de Colombia S.A., sucursal Colombia, dejó de formar parte de la red de concesionarios autorizados de la marca a partir del 4 de junio de 2026.

Ya no forma parte de la red de concesionarios autorizados de Ferrari en Colombia”, señala el documento citado por El Tiempo. La comunicación agrega que Ferrari se encuentra en proceso de nombrar un nuevo representante autorizado para garantizar la continuidad de la marca en el país y que los servicios de mantenimiento, soporte técnico y garantías seguirán prestándose a través de canales oficiales.

No obstante, para varios de los compradores afectados la carta dejó una pregunta sin respuesta: qué ocurrirá con el dinero entregado para los vehículos de alta gama que aún no aparecen.

Investigación Ferrari Colombia

Empresa con matriz en Panamá

De acuerdo con la investigación del medio nacional, Autos Italianos de Colombia operaba en el país como representante autorizado de Ferrari y tenía su casa matriz en Panamá. En los contratos de compraventa revisados por el diario aparece Henry Ávila Herrera como representante legal suplente de la compañía. Consultado por ese medio, Ávila aseguró que ya no trabaja con la marca y manifestó que tampoco es directivo ni accionista de la concesión.

La investigación también identificó entre los directivos de la empresa a los empresarios mexicanos Sergio de la Vega y Erik Stolberg Fernández, además del colombiano Jorge Enrique Carvajales Orozco, quien fue presidente de Reficar entre 2006 y 2008. Al cierre de la publicación del diario algunos de los directivos consultados aún no habían entregado una respuesta de fondo frente a las reclamaciones de los clientes.

Ferrari F8 Tributo

Falta de respuesta

En el mundo Ferrari no es extraño esperar meses por un vehículo nuevo. Los cupos de producción suelen asignarse por mercados y regiones, especialmente en modelos de alta demanda o configuraciones especiales. Expertos del sector explican que los tiempos de entrega pueden superar fácilmente los seis meses e incluso extenderse más de un año dependiendo del carro solicitado.

Pero, quienes hoy reclaman no cuestionan esos plazos habituales. El problema, aseguran, es la ausencia de información clara sobre el estado de sus pedidos y sobre la recuperación de los anticipos entregados antes de que Ferrari retirara la autorización a su representante en Colombia.

Mientras la marca italiana avanza en la designación de un nuevo concesionario para el mercado colombiano, los compradores afectados siguen esperando una respuesta que, por ahora, parece tan lejana como el Ferrari que ordenaron.

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Paola Reyes Bohórquez. Con información de El Tiempo.