Kawasaki y Modenas presentaron el Brusky 125, un scooter asequible con motor de 124,8 cc, diseño moderno y precio competitivo.
Kawasaki dio un giro poco convencional al anunciar el nuevo Brusky 125, un scooter urbano fabricado en colaboración con la malasia Modenas. A diferencia de la imagen de la marca japonesa asociada históricamente con motos deportivas o naked, este modelo representa una entrada pragmática al segmento de movilidad eficiente y asequible, dirigido exclusivamente al mercado asiático.
Esta jugada no solo le permite ofrecer un vehículo de bajo costo, sino también aprovechar la experiencia local de Modenas. Y es que fuentes coinciden en que el Brusky es esencialmente un Modenas Karisma 125S rebautizado, ensamblado en la fábrica de la firma malaya para minimizar costos de producción.
En Filipinas, el Brusky parte de un precio de aproximadamente ₱75,000 (1.274 dólares), según Guanzon Merchandising, una cifra relativamente accesible para quienes buscan un vehículo de desplazamiento diario. Se ofrece en varios colores vibrantes como Aqua Blue, Mystic Red y Duchess Gold, aportando un toque moderno y juvenil.

Motor destacado
Bajo su carrocería se encuentra un motor SOHC de 124,8 cc con inyección de combustible y refrigeración por aire, que Kawasaki-Modenas reporta con una potencia máxima de 9,52 Hp a 7.500 rpm y torque de 10 Nm a 6.000 rpm. Gracias a una transmisión automática tipo CVT, el Brusky es muy adecuado para el tránsito urbano.
El Brusky 125 tiene unas dimensiones que favorecen su maniobrabilidad, pues mide 1.890 mm de largo, 850 mm de ancho y 1.150 mm de alto, con un asiento a 760 mm del suelo, una altura relativamente baja que facilita su uso para usuarios de distintas estaturas. En cuanto a seguridad, monta un freno de disco delantero de 220 mm y un freno trasero de 130 mm, lo que proporciona una frenada competente para un scooter de su categoría.
Cuenta con una capacidad de combustible de 5,1 litros, lo que, combinado con su motor, debería dar una autonomía razonable para trayectos urbanos. Además, debajo del asiento hay un compartimiento de carga de aproximadamente 14 litros, y el tablero incluye un puerto USB, funcional para cargar teléfonos durante los recorridos.


Diseño moderno
Estéticamente, el Brusky cuenta con un diseño sporty y moderno, con líneas angulares, faros LED, luces DRL LED y luces de giro LED, lo que le da una apariencia muy actual. Su chasis underbone hace que subir al asiento sea cómodo, mientras que las ruedas de 14 pulgadas y su peso reducido facilitan su manejo en tráfico denso.
Una de las preguntas más comunes es por qué el Brusky 125 está destinado exclusivamente al mercado asiático. La respuesta radica en la estrategia de colaboración entre Kawasaki y Modenas, al usar la plataforma de un modelo ya existente (el Karisma de Modenas), Kawasaki minimiza costos de desarrollo y producción, y apunta a países donde los scooters pequeños aún tienen enorme demanda.
Esta estrategia ya ha dado frutos en Asia. Según reportes no oficiales, desde su lanzamiento en Filipinas se han vendido más de 12.000 unidades, y la meta para el año es alcanzar las 14.000 unidades, todas ensambladas en Malasia. Estar presente en este segmento urbano permite a Kawasaki abrir un nuevo frente de mercado sin comprometer su imagen premium global.
Paola Reyes Bohórquez.









