La nueva Honda HooRide 125 acaba de debutar en China con una propuesta poco común en el segmento: diseño inspirado en las motos de aventura.
Honda sigue explorando nuevas fórmulas para conquistar el mercado de la movilidad urbana y esta vez lo hace con una scooter que rompe varios esquemas. Presentada oficialmente por Wuyang-Honda, la alianza entre Honda Japón y el fabricante chino GAC, la nueva Honda HooRide 125 combina la practicidad de una scooter con una imagen que recuerda a las grandes motocicletas de aventura de la marca.
A primera vista, la HooRide 125 llama la atención por un diseño claramente inspirado en la legendaria Africa Twin. Su frontal adopta líneas agresivas y modernas, acompañadas por un conjunto óptico Full LED con luces diurnas en forma de “C”, mientras que el guardabarros elevado y el parabrisas ahumado ajustable refuerzan esa apariencia de pequeña trail preparada para cualquier camino.
Aunque su estética transmite robustez, Honda no sacrificó la funcionalidad urbana. La plataforma plana para los pies facilita el acceso y mejora la comodidad durante los desplazamientos diarios, una característica muy valorada por quienes utilizan este tipo de vehículos para moverse en ciudades congestionadas.

Tecnología y conexión
Sin embargo, uno de los aspectos más llamativos del nuevo modelo está en su equipamiento tecnológico. La HooRide 125 incorpora una pantalla TFT a color de cinco pulgadas con navegación integrada, conectividad para teléfonos inteligentes y sistema de monitoreo de presión de neumáticos (TPMS). A esto se suma un innovador mando giratorio ubicado en el manillar que permite navegar por los menús de manera intuitiva, reemplazando parte de los controles tradicionales.
Honda también apostó por la conectividad avanzada. La scooter puede integrarse de forma nativa con cámaras de acción DJI, permitiendo controlar grabaciones directamente desde los mandos. Además, incluye sistema Smart Key, arranque sin llave y compatibilidad con tecnología NFC para acceder al vehículo mediante una tarjeta inteligente.
La practicidad fue otro de los puntos en los que trabajaron los ingenieros de la marca. Para maximizar el espacio de almacenamiento, el tanque de combustible de 8,2 litros fue reubicado en la parte baja del chasis. Gracias a esta solución, el compartimiento bajo el asiento ofrece espacio suficiente para guardar hasta dos cascos abiertos, una capacidad poco habitual en scooters con aspiraciones aventureras.

Motor Honda HooRide 125
Bajo la carrocería se encuentra uno de los motores más conocidos y probados de Honda. Se trata del bloque eSP+ de 124,7 cc, el mismo que utilizan modelos exitosos como la PCX 125. Este monocilíndrico de cuatro válvulas y refrigeración líquida desarrolla 11,2 caballos de potencia y 11,7 Nm de torque, cifras adecuadas para el uso urbano y desplazamientos interurbanos.
No obstante, el dato que más destaca es su eficiencia. Según las cifras homologadas por el fabricante, la HooRide 125 puede recorrer hasta 47,17 kilómetros por litro de combustible, equivalente a cerca de 178,5 kilómetros por galón. Con el tanque lleno, la autonomía teórica supera los 380 kilómetros, una cifra sobresaliente para una motocicleta de esta cilindrada.
El conjunto ciclístico también busca diferenciarse frente a otras scooters. Equipa rines de aleación de 17 pulgadas, una medida más cercana a la de una motocicleta convencional que a la de una scooter tradicional. Esto mejora la estabilidad sobre superficies irregulares y ofrece una sensación de manejo más segura. El sistema de frenado cuenta con discos tanto adelante como atrás, mientras que el peso declarado es de apenas 125 kilogramos.

Versiones y precio
En China, la Honda HooRide 125 se comercializa en dos versiones. La variante de acceso tiene un precio de 12.980 yuanes, equivalentes a unos 1.790 dólares, mientras que la versión más equipada alcanza los 14.680 yuanes, cerca de 2.025 dólares.
Aunque estas cifras representan entre 7 y 8 millones de pesos colombianos al cambio actual, expertos del sector consideran que una eventual llegada a Colombia elevaría considerablemente su valor debido a impuestos, homologaciones y costos logísticos. Por esa razón, su comercialización en el mercado nacional parece poco probable en el corto plazo.
Paola Reyes Bohórquez.









