Mientras los conductores se quejan del deterioro de la vía entre Bogotá y Bucaramanga, Invías abre licitación millonaria para hacerle mantenimiento.
El estado de la transitada vía Bucaramanga‑Barbosa‑Zipaquirá continúa siendo un motivo de inconformidad entre usuarios y transportadores. A pesar de la firma del convenio «Vías de los Comuneros» en diciembre de 2024, su ejecución se dilata y no avanza como se esperaba.
En tal sentido, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, hizo pública su preocupación: “En ese trayecto se pagan tres peajes, exigimos la aplicación inmediata del convenio Los Comuneros”, publicó en su cuenta de X, reclamando al Ministerio de Transporte que ponga en marcha los compromisos adquiridos.
El contrato vigente de mantenimiento para la Transversal del Carare y el corredor Zipaquirá‑Puente Nacional‑San Gil‑Floridablanca‑Girón‑San Alberto vence el 31 de julio, y desde mayo el Invías prevé una nueva licitación por $26.679 millones.

Nueva licitación
Según la convocatoria oficial, se contempla el mantenimiento de distintas secciones de este corredor, que supera los 500 km entre Cundinamarca, Boyacá, Santander y Cesar. Además de incluir ambulancias, grúas y una oficina para atención al usuario. La mayor parte del presupuesto se destinará a la vía Zipaquirá‑Bucaramanga. La adjudicación está prevista para el 30 de julio.
Este nuevo proceso podría incorporar obras adicionales, como los retornos del anillo vial entre Girón y Floridablanca. Por lo anterior, la secretaria de Infraestructura de Santander, Jessica Mendoza, le indicó a Vanguardia que “una vez se inicie el contrato, es posible tener una adición donde se contemple la construcción del intercambiador”, aunque advirtió que esto depende de la gestión de predios.
Y es que, hace una semana, Mendoza y 17 alcaldes del corredor elevaron una carta a la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, demandando claridad sobre el futuro del convenio firmado el 21 de diciembre de 2024. Textualmente advirtieron: “Esperamos pronta respuesta del gobierno”, refiriéndose a la garantía de que los ingresos de los tres peajes, Oiba, Curití y Los Curos, sean invertidos en el proyecto, un componente clave del acuerdo.
Dicho convenio, suscrito en Curití a finales del año pasado entre las gobernaciones de Santander, Boyacá, Cesar, el Ministerio de Transporte y el Invías, planteaba una inversión de $2,4 billones durante 20 años.

Convenio anterior
Así las cosas, la meta incluye la construcción de terceros carriles (38 km entre Chiquinquirá y Los Curos), variantes (San Gil, El Socorro), y los intercambiadores de El Buey y Malpaso. Así como la terminación de la variante a San Gil. Del total, $1,36 billones se destinarían a obras y $1,09 billones al mantenimiento y operación. Está previsto que las intervenciones comiencen a inicios de 2026, una vez se estructure el acuerdo en 2025.
Según datos de terminales de transporte, en el primer semestre del año, 411.162 pasajeros se movilizaron entre Bogotá y Bucaramanga, un aumento respecto a la primera mitad de 2024. Este flujo masivo refuerza la necesidad de obras urgentes ante las condiciones precarias del corredor.
Paola Reyes Bohórquez.








