Las baterías de sodio siguen ganando terreno frente al litio. CATL asegura haber dado un paso clave para mejorar su durabilidad y resistencia al frío.

La carrera por desarrollar baterías más económicas y duraderas para los vehículos eléctricos acaba de sumar un nuevo capítulo. CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, anunció importantes avances en su tecnología de sodio, una alternativa que busca reducir la dependencia del litio y acelerar la llegada de carros eléctricos más asequibles para millones de conductores.

Así, CATL reveló que trabaja para alcanzar un estándar de hasta 15.000 ciclos de carga y descarga en sus futuras baterías de sodio, una cifra que equivaldría aproximadamente a 20 años de funcionamiento. De cumplirse ese objetivo, se trataría de uno de los mayores saltos en longevidad dentro de la industria del almacenamiento energético.

Más allá de la duración, uno de los principales desafíos de esta tecnología ha sido optimizar su comportamiento en condiciones extremas. El fabricante chino asegura haber mejorado significativamente el rendimiento de sus baterías en climas fríos gracias a una nueva arquitectura denominada “One Shell, Two Cells” (Una carcasa, dos celdas), diseñada para integrar dos celdas dentro de una misma estructura compartida.

Changan batería estado sólido

Encontraron la clave

Según explicó la compañía, esta solución permite aprovechar mejor el espacio interno del paquete de baterías, reducir componentes estructurales y mejorar la gestión térmica. En términos prácticos, el sistema facilita una transferencia de calor más eficiente y disminuye el desgaste provocado por los constantes procesos de expansión y contracción que sufren los materiales durante la carga y descarga.

El beneficio más relevante para los usuarios podría encontrarse en los climas fríos. Mientras muchas baterías de litio experimentan pérdidas importantes de rendimiento cuando las temperaturas descienden drásticamente, CATL afirma que su nueva configuración mantiene un comportamiento estable incluso a temperaturas cercanas a los -25 °C.

Esta capacidad resulta especialmente importante para mercados donde las condiciones invernales afectan la autonomía y la eficiencia de los carros eléctricos. Aunque el sodio posee una densidad energética inferior a la del litio, su abundancia y menor costo podrían compensar esta desventaja en determinados segmentos del mercado.

Baterías CATL

Apuesta multimillonaria

El desarrollo de esta tecnología no ha sido sencillo. CATL dio a conocer que ha invertido cerca de 10.000 millones de yuanes, equivalentes a unos 1.234 millones de euros, para resolver desafíos asociados a la fabricación de baterías basadas en carbono duro, incluyendo el control de humedad y gases durante los procesos productivos.

Es de anotar que la compañía asiática ya había anunciado a comienzos de este año su intención de iniciar la producción industrial de baterías de sodio antes de finalizar el 2026. Parte de esa fabricación se realizará en sus instalaciones ubicadas en Fujian, China.

Al mismo tiempo, CATL continúa fortaleciendo su capacidad industrial. Recientemente firmó un acuerdo de suministro de tres años con HyperStrong por 60 GWh de baterías de sodio. Además, su filial Fuding Times confirmó una expansión valorada en 735 millones de dólares que añadirá otros 40 GWh de capacidad productiva.

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Paola Reyes Bohórquez.