Desde Detroit, Donald Trump reaviva la polémica automotriz al cuestionar el T-MEC y exigir que la producción de vehículos regrese a suelo estadounidense.
Durante una visita a una fábrica de Ford en Detroit, el presidente Donald Trump lanzó una declaración que volvió a encender el debate sobre el futuro de la industria automotriz en Norteamérica. En medio de su recorrido por la planta, el mandatario aseguró que Estados Unidos “no necesita autos fabricados en México ni en Canadá”, dejando clara su postura a favor de repatriar la producción de vehículos.
Las afirmaciones se dieron en un contexto de presión creciente sobre las armadoras y los acuerdos comerciales regionales. Trump defendió que la fabricación de automóviles debe concentrarse nuevamente en territorio estadounidense, una idea que ha marcado su discurso económico desde su primera administración.
En sus declaraciones, el presidente restó importancia al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, T-MEC, sugiriendo que el acuerdo no es determinante para el futuro de la industria automotriz estadounidense. Según Trump, el país puede sostener su mercado interno sin depender de vehículos ensamblados en plantas ubicadas fuera de sus fronteras.

Mensaje directo
Además, aseguró que empresas automotrices de distintos países están trasladando o ampliando sus fábricas en Estados Unidos, con el objetivo de producir carros localmente y aprovechar un entorno que, según él, resulta más favorable para la industria nacional.
Aunque Trump no mencionó marcas específicas más allá de Ford, su mensaje fue claro hacia México y Canadá, países que se han consolidado como piezas clave en la cadena de producción automotriz de América del Norte. Sus palabras reavivan la tensión en torno al modelo de integración regional que ha permitido a muchas marcas fabricar vehículos con componentes y procesos repartidos entre los tres países.
La declaración también llega en un momento en el que varias armadoras evalúan nuevas inversiones, relocalización de plantas y ajustes en sus cadenas de suministro, ante un escenario global cada vez más condicionado por decisiones políticas y comerciales.
Paola Reyes Bohórquez.









