BYD debutó en el Salón del Automóvil de Tokio 2025 con su primer kei car, el Racco, desatando la alarma en la industria japonesa.
El paisaje sagrado de la industria automotriz japonesa, que es cuna de los emblemáticos Kei cars, está siendo sacudido por un terremoto proveniente de China. En el Salón del Automóvil de Tokio 2025, BYD develó su primer vehículo diseñado específicamente para este exclusivo segmento japonés: el BYD Racco.
Este movimiento no pasó desapercibido entre los gigantes locales. A tal punto que el presidente de Suzuki Motor, Toshihiro Suzuki, catalogó abiertamente a BYD como una «gran amenaza» en declaraciones recogidas por IT-home. Así, subrayó cómo se intensifica la competencia en el corazón mismo del mercado de autos compactos de Japón.
Si bien el Sr. Suzuki se mostró comedido con la llegada del BYD, no pudo evitar admitir la realidad. Y es que BYD representa «una amenaza significativa». Esto evidenciando un cambio en la mentalidad de los consumidores japoneses, quienes están mostrando una creciente apertura hacia los productos chinos.

BYD y su dominio
Frente a esta percepción de rivalidad, la postura de BYD ha sido diplomática pero firme. Liu Xueliang, gerente General de Ventas de Automóviles de BYD para la región Asia-Pacífico, se dirigió a los medios con un mensaje claro: «No venimos a competir con los fabricantes de automóviles japoneses».
En su lugar, explicó que la estrategia de la compañía se centra en «ofrecer a los consumidores japoneses más opciones para que puedan decidir libremente qué automóvil o marca prefieren». Esta incursión en el segmento de los Kei cars no es un salto al vacío. Aunque BYD lleva dos décadas con presencia en Japón, su incursión formal en el mercado de automóviles de pasajeros comenzó en julio de 2022.
Desde dicha época, ha logrado establecer una gama de vehículos totalmente eléctricos que incluye modelos como el Atto 3, el Dolphin, el Seal y el Sea Lion 7. En tal sentido, los resultados, aunque modestos en volumen, son prometedores. Por lo que, a octubre de 2025, las ventas acumuladas de automóviles de pasajeros de BYD en el país han alcanzado las 7.123 unidades.

Nueva apuesta
La apuesta por el segmento Kei car es un movimiento estratégico de gran escala. Esta categoría única, definida por regulaciones que limitan la cilindrada del motor a menos de 660 cc y establecen dimensiones compactas específicas, no es un nicho marginal. Según datos de la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón, los Kei cars representan aproximadamente el 40% de todo el mercado automovilístico japonés, con un valor anual de ventas que ronda los 18.000 millones de dólares.
Es un ecosistema dominado por nombres japoneses de toda la vida: el Honda N-Box se mantiene como el Kei car más vendido en 2025, seguido de cerca por el Suzuki Spacia, el Daihatsu Move, el Daihatsu Tanto y el Suzuki Hustler. La entrada de BYD Racco busca, por tanto, capturar una porción de este jugoso y gigantesco pastel desafiando a los líderes en su propio terreno con lo que se presume será una propuesta de valor agresiva en términos de tecnología, especialmente en electrificación, y precio.

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Paola Reyes Bohórquez.








