El presidente de Toyota advirtió que una transición acelerada a los vehículos eléctricos elevaría las emisiones en países con centrales termoeléctricas, y se perderían millones de empleo.

Akio Toyoda, presidente de Toyota, volvió a sacudir la industria automotriz con declaraciones que desafían el discurso dominante sobre los vehículos eléctricos (EV). En una reciente intervención, el ejecutivo japonés argumentó que la electrificación forzada podría aumentar las emisiones globales en países dependientes de energías fósiles, poniendo en riesgo millones de empleos y generando un impacto ambiental mayor que el de los híbridos.

«Si Japón hubiera producido nueve millones de carros eléctricos, las emisiones de carbono habrían aumentado, no disminuido», declaró Toyoda, refiriéndose a que el 70% de la electricidad japonesa proviene de centrales térmicas de carbón y gas. Según sus cálculos, un EV emite tanto CO2 como tres híbridos cuando se carga con electricidad generada a partir de combustibles fósiles.

Y es que Toyota, pionera en electrificación con el lanzamiento del Prius en 1997, del cual se han vendido 27 millones de unidades, sostiene que los híbridos enchufables (PHEV) y los convencionales (HEV) son actualmente más ecológicos que los EV en mercados con redes eléctricas contaminantes.

Toyota Prius 2023

Afirmación con argumentos

La anterior postura ha generado críticas de ecologistas y competidores. Sin embargo, los números son disientes y respaldan su argumento. Por ejemplo, un estudio del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) confirmó que, en países como India, Polonia o Japón, los vehículos eléctricos pueden tener una huella de carbono un 50% mayor que los híbridos debido a su mix energético.

Entre tanto, el Aygo X, el modelo más pequeño de Toyota, ostenta el título de «auto no enchufable con menor emisión de CO2 del mercado», con apenas 93 g/km. Pero Toyoda va más allá y afirma que «los EV nunca superarán el 30% del mercado global. El futuro incluye hidrógeno, combustibles sintéticos y motores de combustión mejorados».

Toyota Aygo X GR Sport 2026

A pesar de las críticas por su lentitud en la adopción de autos eléctricos, Toyota vendió 10,5 millones de vehículos en 2023, manteniéndose como el fabricante más grande del mundo por quinto año consecutivo. Su estrategia se basa en una oferta diversificada:

  • Híbridos dominantes: El Prius 2024 y el RAV4 Hybrid lideran ventas en EE.UU. y Europa.

  • EV con cautela: El bZ4X, desarrollado con Subaru, y el nuevo Lexus RZ representan su apuesta eléctrica, aunque con volúmenes modestos.

  • Hidrógeno y combustibles alternativos: A pesar del fracaso comercial del Mirai, Toyota colabora con BMW para lanzar un EV de hidrógeno en 2028.

Toyota bZ4X Eléctrico

¿Los híbridos son la solución?

En conclusión, Toyoda tiene un punto: la transición energética no puede ignorar el contexto local. Impulsar EV en países con electricidad sucia es contraproducente, y los híbridos siguen siendo una solución puente viable. No obstante, su escepticismo frente a la electrificación total podría costarle liderazgo tecnológico frente a rivales como Tesla o BYD, que ya dominan mercados con energías renovables.

Lo innegable es que Toyota no apuesta todo a una sola carta: mientras mejora sus vehículos eléctricos, desarrolla hidrógeno, mantiene híbridos y hasta revive deportivos como el Supra y el Celica. Será esta una ¿estrategia visionaria o resistencia al cambio? Ya veremos qué dirá el tiempo.

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Paola Reyes Bohórquez.