Aunque no se confirmaron motivos, bajas ventas y desacuerdos contractuales entre Daimler y Nissan habrían devenido en el fin de la Mercedes-Benz Clase X. La planta de Nissan en Barcelona, España, era la única encargada de producirla.
Las cosas nunca estuvieron especialmente bien para la Mercedes-Benz Clase X, pick-up que la firma alemana producía en alianza con Nissan y Renault. Nacida para el mundo a mediados de 2017, no logró obtener cifras de ventas que justificaran su permanencia en el mercado y por eso, muy rápidamente, Daimler decidió finalizar su producción.
Sin una declaración oficial que confirme los motivos, todo apunta a que el evidente fracaso comercial, aunado a profundas diferencias entre alemanes y japoneses, acabaron con la corta aventura de Mercedes en el segmento de pick-ups. Todo esto, con las consecuentes pérdidas económicas y laborales.
La factoría de Nissan en Barcelona, España, era la única encargada de producir la Clase X. El final de este modelo significa una reducción del 15% en el volumen producido por estas instalaciones que, a hoy, trabajan a menos del 30% de su capacidad instalada.


Una muy corta historia
Como ya se mencionó, la Mercedes-Benz Clase X debutó oficialmente en julio de 2017, llegando al público por primera vez en el Salón de Frankfurt del mismo año. Fue un proyecto conjunto entre Daimler y la Alianza Renault-Nissan, que buscaba reducir costos y tiempos de desarrollo en la producción de una pick-up sobre una plataforma compartida.
Pero su parecido con la Nissan Frontier, así como su sencillez alejada de los estándares de la marca, le pasaron factura. En 2018, su primer año completo en ventas, comercializó 16.700 unidades frente a 549.585 de la Toyota Hilux, y 267.207 Ford Ranger. En 2019 fue aún peor, con tan solo 8.000 camionetas entregadas.
El plan inicial contemplaba impulsar esas cifras con ventas en mercados sudamericanos como Argentina, Brasil e incluso Colombia, donde la marca llegó a confirmar su estreno. Para ello se produciría la Clase X en la planta de Renault en Argentina, pero desacuerdos contractuales llevaron al traste el proyecto.

Nissan, el más afectado
Pero las cosas para Nissan en España se complican mucho con esta determinación. Mientras que hace un par de años la planta de Barcelona producía los modelos Pulsar, Evalia, EV200 y la Clase X de Mercedes, ahora solo armará la furgoneta eléctrica e-NV200 a una tasa de 13.100 unidades anuales. Cífra pírrica para una factoría que puede producir 200.000 unidades al año.
Para Daimler, la decisión de finalizar la producción de la Mercedes-Benz Clase X implicaría el pago de una cláusula a Nissan por terminación anticipada del contrato suscrito entre ellos. No obstante, la firma japonesa acumuló pérdidas por 247 millones de euros en 2018, frente a 25 millones de ganancias en el mismo año.
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Óscar Julián Restrepo Mantilla. Fuente: La Vanguardia.








