Posicionado como uno de los SUV más asequibles en Colombia y América Latina, el Citroën Basalt quedó con cero estrellas de seguridad tras las recientes pruebas de Latin NCAP.
Con la reciente publicación de los resultados de su sexta ronda de pruebas de 2025, Latin NCAP anunció una calificación de cero estrellas para el Citroën Basalt, un SUV producido en Brasil que hoy es uno de los más asequibles del mercado. Presente en Colombia y otros países de la región, alcanzó 39,37% en protección de ocupante adulto y 58,35% en ocupante infantil, cifras insuficientes para lograr siquiera una estrella en el protocolo de evaluación vigente.
El organismo probó la versión de entrada del Basalt, equipada con cuatro airbags y control electrónico de estabilidad. Este modelo no tiene airbags de cortina ni tampoco de asistencias avanzadas a la conducción (ADAS), ni siquiera como opción. Con esta dotación, que hoy en día es escasa y poco competitiva, la estructura del vehículo se mostró inestable tras la prueba de impacto frontal, afectando la protección del conductor y del pasajero delantero.
Además, la evaluación reveló fallas puntuales ciertos elementos de seguridad. El pretensionador del cinturón de seguridad del pasajero delantero no actuó correctamente y, en la prueba lateral, la cabeza del maniquí infantil de tres años golpeó el interior del vehículo, perdiendo puntaje total en ese apartado. Eso, sumado a la ausencia de un interruptor para desconectar el airbag del pasajero, puso en evidencia las limitaciones del Basalt en materia de seguridad.
Citroën Basalt: cero estrellas en seguridad
De acuerdo con Latin NCAP, el refuerzo estructural aplicado al Citroën Basalt presentó una asimetría importante: el lado del conductor incluye un refuerzo inferior cercano al pilar “A”, pero este elemento está ausente en el lado del pasajero. Este detalle producto de un posible error de diseño, según los técnicos del organismo, explica parte del mal desempeño obtenido por este SUV en los ensayos de impacto frontal.
Por otro lado, y sumándose a las fallas ya señaladas, otro punto negativo fue la falta de aviso de uso del cinturón de seguridad para el acompañante, sistema obligatorio dentro de los estándares de Latin NCAP. En suma, y teniendo en cuenta todo lo antes dicho, este ente calificó al Basalt con cero estrellas a nivel general, debido a los bajos puntajes en ocupante adulto (39,37%) y asistencias de seguridad (34,88%).
Paradójicamente, el mismo modelo fabricado en India incluye seis airbags de serie, mientras en América Latina tiene solo cuatro. Esta diferencia también llamó la atención de Latin NCAP, quien la resaltó como “muestra de los estándares desiguales que algunas marcas aplican entre sus mercados”. También señalaron que, si bien estos vehículos cumplen con las homologaciones locales, distan mucho de los parámetros de seguridad establecidos en Europa o Asia, muy superiores.
La voz de Latin NCAP
Alejandro Furas, secretario general de Latin NCAP, no guardó calificativos para referirse a este resultado en las pruebas de seguridad. “Stellantis se expone como un fabricante que no prioriza la seguridad de sus clientes. El caso del Citroën Basalt deja claro que, para la marca, la vida de los consumidores de América Latina y el Caribe no parece tener el mismo valor que la de los de India”, afirmó el directivo.
Por su parte, Stephan Brodziak, presidente de la Comisión Directiva de Latin NCAP, agregó que este nuevo resultado refuerza una tendencia preocupante. En sus palabras, “Stellantis continúa tomando decisiones que comprometen directamente la seguridad de quienes viajan en sus vehículos en América Latina. Los consumidores latinoamericanos merecen la misma protección que los europeos o los indios”.
El Citroën Basalt se produce en Brasil para varios mercados de América Latina, entre ellos Colombia, donde llegó a principios de 2025 en versiones Live, Feel y Shine, con precios desde 70.990.000 COP. Su practicidad, su carrocería tipo SUV Coupé y su enfoque urbano lo posicionan entre los SUV más asequibles del país.
¿Y qué dice la marca?
Poco después de emitirse estos resultados, Stellantis respondió. Este grupo automotor, matriz de Citroën, señaló que todos sus vehículos “cumplen con las normativas nacionales e internacionales vigentes en América Latina y Europa”. Sumado a ello, también afirman que “se someten a rigurosos protocolos de evaluación realizados en el Safety Center“ del grupo, en Betim, Brasil, al que definen como “el centro de pruebas de colisión más moderno del hemisferio sur”.
En un comunicado oficial, la compañía afirmó también que “la seguridad de un vehículo es un conjunto concebido desde el inicio de su desarrollo y va mucho más allá de la oferta individual de elementos de seguridad activa y pasiva”. A esto, suman que el Citroën Basalt cuenta con “una estructura robusta, con carrocería de acero de alta y ultra-alta resistencia”, así como una arquitectura con “máxima protección contra impactos, pruebas de colisión aprobadas y seguridad pasiva sólida”.
Estas declaraciones, sumadas a una afirmación final en la que Stellantis aclara que “no financia ni patrocina las evaluaciones realizadas por la entidad”, sin mencionar directamente a Latin NCAP, podrían interpretarse como un roce o ruptura entre ambas partes. Tendría sentido, pues el ente evaluador ha sido severo con sus calificativos hacia los vehículos del grupo, mientras que este último defiende el diseño y desarrollo de los mismos.
Óscar Julián Restrepo Mantilla.











