General Motors estudia producir baterías para vehículos eléctricos en Brasil como parte de su estrategia de nacionalización en ese país.

La estrategia de electrificación de General Motors en Sudamérica podría estar a punto de dar un paso determinante. La compañía confirmó que analiza la posibilidad de producir baterías para vehículos electrificados en Brasil, una iniciativa que permitiría incrementar el contenido local de sus nuevos modelos y fortalecer la competitividad de su operación regional.

La información fue confirmada por el vicepresidente de GM Sudamérica, Fábio Rua, durante una entrevista con el medio especializado InsideEVs Brasil. Durante sus declaraciones, el directivo explicó que el ensamblaje local de baterías hace parte de las alternativas que estudia la marca para acelerar el proceso de nacionalización de sus vehículos eléctricos. 

Este anuncio complementa los planes industriales que GM ya desarrolla en el Centro Automotriz de Ceará. Allí comenzó recientemente el ensamblaje en formato SKD de los nuevos Chevrolet Spark EUV y Chevrolet Captiva EV, mientras que se espera la incorporación de un tercer modelo electrificado, que todo apunta a que será el Captiva PHEV.

Primer plano de una torre elevada blanca que exhibe el logo azul de GM contra un cielo nublado, dentro de las instalaciones del Campo de Pruebas Cruz Alta en Brasil.

La batería, la pieza clave para GM

Para GM, el componente con mayor potencial para elevar rápidamente el índice de nacionalización en Brasil es precisamente la batería. Este elemento representa el mayor porcentaje del valor de un vehículo eléctrico y, por eso, fabricarlo o ensamblarlo localmente permitiría reducir la dependencia de piezas importadas y optimizar los costos asociados a la logística internacional.

Aunque la compañía aún no define un calendario para ejecutar el proyecto, dejó claro que la decisión dependerá de que la inversión resulte económicamente competitiva y de que la cadena de suministro brasileña continúe fortaleciéndose. En otras palabras, el desarrollo de proveedores locales será determinante para que la iniciativa reciba luz verde.

Más allá del impacto para el mercado de Brasil, la decisión también despierta interrogantes sobre el futuro de la estrategia regional de Chevrolet. Si GM logra consolidar una cadena de producción de vehículos eléctricos con baterías ensambladas regionalmente, su planta brasileña podría convertirse en un hub de exportación para otros países en Sudamérica.

Vista frontal de tres cuartos de la nueva camioneta eléctrica Chevrolet Captiva EV color gris oscuro estacionada frente a un bosque en Cruz Alta, Brasil.

Ese escenario cobra especial relevancia para Colombia. Actualmente, el Chevrolet Spark EUV que se comercializa en el país llega importado desde China. Sin embargo, una operación brasileña con mayor integración local podría reducir significativamente los costos para la marca, haciendo más atractivo abastecer algunos mercados de la región desde ese país.  

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Jessica Paola Vera García. Fuente: InsideEVs Brasil.