En los años noventa, un hatchback japonés ensamblado en Colombia demostró que la emoción al volante podía ser accesible: el Chevrolet Suzuki Swift GTi.

A comienzos de los años noventa, el mercado colombiano estaba dominado por sedanes familiares y vehículos con enfoque práctico. Los deportivos eran escasos y, en la mayoría de casos, demasiado caros para los consumidores promedio. En ese escenario apareció el Suzuki Swift GTi, un carro pequeño, ligero y con un motor que parecía grande para su tamaño.

En julio de 1992 comenzó la producción nacional del Chevrolet Suzuki Swift GTi, conocido comercialmente como Chevrolet Swift GTi y apodado “Twincam”. El modelo representaba la versión más deportiva de la familia Swift y era ensamblado en la planta de GM Colmotores en Bogotá mediante el sistema CKD, utilizando componentes provenientes de Japón.

En su lanzamiento fue presentado como el carro más veloz producido en Colombia hasta ese momento, una afirmación respaldada por sus prestaciones. Al mismo tiempo, llegaba para convertirse en el competidor más feroz entre los carros populares, quitándole el trono al Renault 18 GTX, también ensamblado a nivel nacional por Sofasa.

Chevrolet Suzuki Swift GTi Colombia

Chevrolet Suzuki Swift GTi Colombia

El hot hatch más popular de Colombia en los años 90

El corazón del Suzuki Swift GTi era un motor de 1.3 litros, muy diferente a los propulsores convencionales que se ofrecían en Colombia durante esos años. Se trataba del reconocido G13B, un cuatro cilindros de doble árbol de levas, 16 válvulas e inyección electrónica multipunto. Un conjunto bueno para desarrollar 101 caballos de potencia y unos 113 Nm de torque.

Hoy esas cifras pueden parecer modestas, pero instaladas en un carro que apenas superaba los 800 kilogramos de peso daban como resultado una relación peso-potencia sobresaliente para la época. Además, el GTi aceleraba de 0 a 100 km/h en aproximadamente 8,5 segundos y podía alcanzar una increíble velocidad máxima de hasta 195 km/h. 

La receta era simple y efectiva. Dirección precisa, suspensión firme, caja manual de cinco velocidades con relaciones cortas y un chasis liviano hacían que el vehículo transmitiera sensaciones difíciles de encontrar en otros de su categoría y precio. Su personalidad estaba más cercana a la de un modelo de competencia que a la de un carro familiar de estilo deportivo.

Chevrolet Suzuki Swift GTi Colombia

Chevrolet Suzuki Swift GTi Colombia

El Twincam llegó al autódromo

Pensado o no para competir, el Suzuki Swift GTi llegó al Autódromo de Tocancipá. Todo gracias a la sólida comunidad que logró crear en nuestro país. Su confiabilidad mecánica, facilidad para modificar la suspensión y el excelente comportamiento dinámico llamaron la atención de los aficionados al deporte motor en Colombia y pasó a ser un carro para correr en pista. 

Un movimiento respaldado por la copa monomarca alrededor del Swift que se realizó durante la década de los noventa, y que permitió a numerosos pilotos iniciarse en el automovilismo utilizando vehículos muy cercanos a los profesionales. Aquellas carreras ofrecían un ambiente de competitividad, emoción y consolidó a Swift GTi en la cima de los hot hatches colombianos. 

A más de 30 años de su lanzamiento, el Chevrolet Suzuki Swift GTi será recordado por ser el carro que democratizó la conducción deportiva en el país. Hoy varias unidades del modelo se encuentran a la venta desde 18.000.000 COP* cuando requieren restauración, y hasta 45.000.000 COP* para ejemplares originales o de colección. 

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Jessica Paola Vera García. Fotos modelo original: vía Pinterest; fotos Copa Chevrolet: Facebook Tocancipá Lap Times.