Clásicos del Mundo

Un Ford Pinto de 1974 llegó vivo hasta hoy y mejorando uno de sus pecados: salió a subasta

Ford Pinto 1974 con motor V8 a subasta

Este icónico Ford Pinto de 1974 con un potente motor V8 y un llamativo traje exterior azul, está buscando hogar. ¿Quién se apunta?

En su momento, Ford Pinto fue considerado como uno de los autos más peligrosos jamás fabricados, por sus tanques de gasolina rotos y accidentes, obligándolo a retirarse del mercado y a pagar cuantiosas indemnizaciones que dejaron muy “mal parada” la reputación de la marca.

Sin embargo, los tiempos cambian, y con ellos, los autos se modernizan y se ajustan para disfrutar de una nueva vida. Ese es el caso de este Ford Pinto Runabout de 1974, que se encuentra buscando un hogar en Bring a Trailer.

Resulta que,  este compacto presume de un traje exterior en Grabber Blue con un techo blanco y un aspecto muy “inocente”. Sin embargo, la gran novedad se encuentra bajo su capó, donde no existe el característo y “enclenque” esquema mecánico.

Ford Pinto 1974 con motor V8 a subasta

Ford Pinto 1974 con motor V8 a subasta

Ford Pinto 1974 a subasta

Dicho esto, bajo el capó del compacto se encuentra un motor V8 de 5.0 litros y 302 pulgadas cúbicas de ATK Engines, diseñado para sorprender en la pista. Súmele un carburador Holley Quick Fuel, un colector de admisión Weiand y un distribuidor PerTronix.

Además, incorpora un radiador de carreras FSR que mantiene todo frío y hasta 375 caballos de potencia. No solo eso, pues este modelo destaca por su completo interior y un tanque de combustible con una serie de modificaciones para hacelro más seguro.

Cabe mencionar que, este Ford Pinto Runabout que conserva su único tubo de escape trasero, es la versión hatchback del modelo estándar. Entre las novedades está una mayor practicidad, un portaequipajes cromado y con una divertida experiencia de conducción.

Ford Pinto 1974 con motor V8 a subasta

LE PUEDE INTERESAR: Ford; sus carros eléctricos crecieron más que los de gasolina en lo que va de 2024


Sandy García Tarazona,

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD