No fue restaurada, ni modificada. Esta Ford F-150 Lariat de 1983 reaparece intacta para venderse en subasta casi como nueva.
Una Ford F-150 XLT Lariat comprada nueva en 1983 volvió a llamar la atención por una razón: su estado prácticamente original. Lejos de tratarse de un restomod, está pick-up sobrevivió más de cuatro décadas con mínimo uso, convirtiéndose hoy en una pieza excepcional mostrando cómo era realmente una camioneta de trabajo en los años ochenta.
Sin embargo, lo que en esa época parecía destinado a ser un vehículo de trabajo cotidiano terminó teniendo siendo otra historia. Durante los siguientes 43 años, la camioneta recorrió apenas 5.800 km y permaneció casi siempre resguardada en un garaje privado, lo que explica el excelente estado de conservación, volviéndose la candidata perfecta para una subasta.
Según el concesionario que adquirió recientemente la camioneta al propietario original, el vehículo no requirió procesos de restauración ni reacondicionamiento antes de ponerse a la venta en la plataforma de subasta Bring a Trailer. Algo poco habitual en vehículos de esa data.


Una Ford F-150 clásica como nueva
El exterior de esta Ford F-150 Lariat clásica conserva su acabado original en «Blanco Wimbledon» combinado con «Rojo Candyapple», junto un gran número de elementos cromados característicos de la época. Además, mantiene los rines originales de 15 pulgadas y neumáticos General Steel Radial.
La carrocería, molduras y detalles visuales presentan un nivel de conservación que normalmente solo se observan en vehículos restaurados. Lo mismo sucede en el interior, donde conserva la configuración original de fábrica, incluyendo un asiento tipo butaca tapizado en vinilo rojo y elementos funcionales propios de la década de los ochenta como un radio AM/FM.
Bajo el capó se encuentra un motor Windsor V8 atmosférico de 5.0 litros, capaz de generar 133 caballos de potencia y 315 Nm de torque, asociado a una transmisión automática de tres velocidades. Aunque esas cifras quedan lejos del rendimiento actual de las pick-up modernas, representa fielmente los estándares mecánicos de su tiempo.


Más allá de la potencia, el atractivo de esta F-150 está en su autenticidad. Su conservación deja ver sin modificaciones cómo era una camioneta estadounidense promedio de 1983. A cuatro días de terminar la subasta, la mejor oferta asciende a 20.000 dólares (80.000.000 COP*), lo que no parece tanto para un vehículo con un estado tal de conservación y originalidad.
Jessica Paola Vera García.








