La presentación de Bad Bunny en el show del medio tiempo del Super Bowl LX, tuvo a una Ford F-250 como protagonista.
En medio del espectáculo de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl LX, que mezcló música, historia y símbolos de orgullo latino, una pick-up clásica fue uno de los elementos más llamativos de la escenografía. La camioneta se trata, exactamente, de una F-250 de 1968, un modelo que se distinguió por su robustez, diseño y presencia imponente.
A lo largo del show del cantante puertorriqueño, sus bailarines y él mismo interactuaron con la camioneta, integrándola a la narrativa visual del performance. No fue únicamente un recurso estético, sino que la Ford F-250 actuó como símbolo y referencia sobre la movilidad social y el cruce de dos mundos: la tradición automotriz estadounidense y los trabajadores latinos en EE.UU.
Entrando en detalle de lo que significó la aparición de esta clásica pick-up en la edición número 60 del Super Bowl, un evento de relevancia mediática sinigual, la Ford F-250 se interpretó como una metáfora. Continuando, su presencia rindió homenaje a las raíces latinas y la experiencia de los migrantes en Estados Unidos con una narrativa de resistencia, pertenencia y orgullo.

Un ícono en el escenario: Ford F-250
Para la ocasión, este ejemplar de la F-250 de 1968 apareció con una carrocería pintada en blanco en contraste con el tono oscuro de las decoraciones de los laterales, y el cromado de accesorios como la parrilla delantera y parachoques. Una unidad que debió ser restaurada para alcanzar un nivel de performance perfecto, pero conservando totalmente su esencia.
Este modelo en específico, perteneciente a la legendaria y superventas Serie F de Ford, corresponde a la quinta generación de esta línea de pick-ups, producida entre 1967 y 1972. Además, fue ofrecida originalmente como una camioneta 3/4-ton (capacidad media) con una carrocería que priorizaba la funcionalidad y la resistencia por encima de la aerodinámica.
La Ford F-250 utilizó una configuración de suspensión delantera independiente diseñada para soportar cargas pesadas y durar en condiciones de trabajo exigentes. En la parte trasera empleaba una suspensión que se ajustaba al peso cargado, lo que servía para mejorar, tanto la estabilidad del vehículo como la propia capacidad de carga.

En 1968, Ford actualizó los motores de la Serie F, incorporando el bloque V8 de 5.9 litros de 215 caballos de potencia, y el bloque V8 de 6.4 litros capaz de generar potencia de hasta 255 caballos. Configuraciones que ofrecían elevado torque, ideal para arrastre y trabajo pesado, combinados con cajas manuales de tres o cuatro velocidades, adaptados a la F-250.
Volviendo a la participación de la Ford F-250 en el Super Bowl, la imagen de Bad Bunny sobre la camioneta clásica antes millones de televidentes, representó un acto visual poderoso. Si bien se sabe que el reguetonero tiene una amplia colección de vehículos, no se pudo confirmar si este ejemplar es una de sus joyas automotrices personales.
LEA TAMBIÉN: Así luce un Toyota Land Cruiser con ‘ojos’ de Land Rover: ¿Sacrilegio o genialidad?
Jessica Paola Vera García. Fuente: AS.








