El legendario Dodge Charger Super Bee regresa con una fórmula diferente a la del pasado: en un lugar del V8 Hellcat, apuesta por un motor seis cilindros en línea biturbo.

El nombre Super Bee vuelve a ocupar un lugar destacado dentro de la familia Dodge Charger, esta vez acompañado por una mecánica que representa el cambio de época de los muscle car estadounidenses. La nueva versión no toma como punto de partida el Charger Daytona eléctrico, sino el modelo impulsado por gasolina y su motor de seis cilindros en línea de 3.0 litros biturbo. 

La propuesta resulta especialmente llamativa porque Dodge está llevando el conocido SixPack a un terreno mucho más extremo. De acuerdo con los datos suministrados, el Super Bee alcanza alrededor de 600 caballos de potencia y 720 Nm de torque gracias a turbocompresores Garrett de 56 mm, capaces de trabajar con hasta 30 psi de presión, además de modificaciones en la admisión, el escape y la gestión electrónica del motor. 

Aunque los números del nuevo Super Bee no igualan la brutalidad del V8 Hellcat de 6.2 litros sobrealimentado que marcó una época en Dodge, sí plantean una comparación interesante. El seis cilindros biturbo consigue, según los datos proporcionados, llevar al Charger hasta los 100 km/h en apenas 3,6 segundos, una décima menos que el Hellcat de 2015.

Dodge Charger Super Bee 2026

Dodge Charger Super Bee 2026

Un Super Bee que quiere recuperar el espíritu del Hellcat

La historia cambia cuando la medición se traslada al cuarto de milla. En esta prueba, el nuevo Super Bee necesitaría 11,8 segundos, mientras que el Hellcat de 707 hp podía completar la distancia en unos 11 segundos. Es decir, el nuevo modelo no pretende recuperar exactamente las cifras de aceleración en línea recta de aquel V8, sino ofrecer una experiencia de conducción más completa. 

Para lograrlo, Dodge habría intervenido también en la respuesta del motor. La nueva admisión y el sistema de escape de menor restricción se combinan con una calibración electrónica específica buscando mejorar la respuesta del acelerador, la entrega de potencia y el funcionamiento de Launch Control. En el Charger SixPack actual, Dodge ya emplea un sistema de admisión de baja restricción y una gestión orientada a entregar buena respuesta desde bajas revoluciones.

Además, uno de los puntos centrales en el nuevo Super Bee está en el sistema de refrigeración, cuya capacidad habría aumentado en más de 50%. El sistema de frenado también sube de nivel con pastillas de mayor tamaño, pinzas Brembo de seis pistones adelante y cuatro atrás, así como discos de 16 pulgadas en ambos ejes. A eso se suman unas enormes ruedas de 20×11 pulgadas acompañadas de neumáticos Goodyear Eagle F1 Supercar 3. 

Dodge Charger Super Bee 2026

Dodge Charger Super Bee 2026

No es todo, pues la puesta a punto del chasis confirma que la intención de Dodge va mucho más allá de construir un carro rápido en línea recta, con la incorporación de amortiguadores adaptativos, resortes delanteros 12% más rígidos y traseros 6% más firmes. La tracción integral puede convertirse en trasera cuando el conductor lo desee y el paquete tecnológico se integra con funciones específicas para conducción deportiva.

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Jessica Paola Vera García.