Un BMW 2002 se sometió a un restomod para convertirse en eléctrico, y en el proceso recibió el motor de un Tesla Model S.

Un ejemplar del clásico coupé BMW 2002 de 1972 se pasó a la electrificación, gracias a un tratamiento restomod que estuvo en manos del preparador alemán Bavarian Econs Tech. En su nuevo vida como un vehículo 100% eléctrico recibió el nombre de «2002te» y se encuentra actualmente en subasta a través de sitio Bring a Trailer. 

Una de las virtudes del nuevo BMW 2002te es que no parece un «eléctrico disfrazado». Desde el exterior conserva su carrocería original intacta, pintada en el clásico tono «Golf Yellow». Sin embargo, para darle un toque de modernidad y un nuevo atractivo visual, calza llantas Alpina de 13 pulgadas cubiertas con neumáticos Michellin que no dejan perder la esencia original del vehículo.

En el interior los cambios fueron sutiles pero importantes, incluyendo nuevos asientos delantetos tipo bucket, tapizados de cuero y un cuadro de instrumentos analógico reinterpretado para conservar el diseño clásico del BMW 2002. Las nuevas funciones son por ejemplo, información del estado de la batería, la temperatura, la potencia y el nivel de carga.

BMW 2002 eléctrico 2025

BMW 2002 eléctrico 2025

La magia ocurrió bajo el capó del BMW 2002

Traspasando la carrocería vintage del BMW 2002te se enconde un tren motriz completamente nuevo. La conversión realizada por Bavarian Econs consistió en eliminar el motor original y la transmisión para instalar un nuevo sistema eléctrico basado en componentes modernos, como un nuevo bloque EV proveniente de un Tesla Model S. 

Mientras tanto, la batería de 33 kWh fue tomada de un BMW i3. La nueva motorización incorporada trabaja con una arquitectura eléctrica de 400 voltios y declara una potencia total de 178 caballos y 170 Nm de torque, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos con un peso cercano a los 1.088 kg. La autonomía estimada ronda los 200 km con una sola carga.

BMW 2002 eléctrico 2025

BMW 2002 eléctrico 2025

El BMW 2002 original es un clásico de culto reconocido por ser simple, directo y equilibrado. En ese contexto convertir este coupé en un vehículo eléctrico fue prácticamente un acto de rebeldía. Aún así, el proyecto tenía como objetivo conservar la estética, sensaciones y presencia del vehículo de antaño, pero adaptarlo a la realidad actual de electromovilidad.

Estando así las cosas, este BMW 2002te es más que un experimento, es una muestra de que los clásicos no tienen por qué quedar en el olvido cuando la tecnología avanza. Además, es un ejemplo de que los vehículos de vieja data son capaces de soportar sistemas modernos. Al momento de escribir este artículo las ofertas en la subasta llegaban a 55.000 dólares (205.000.000 COP*).

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Jessica Paola Vera García. Fotos: Bring a Trailer.