Con apenas 5.956 km recorridos y una configuración poco común, el Ford GT 2005 de Paul Walker se convierte en una pieza de deseo para coleccionistas y fanáticos.
A más de una década de la muerte de Paul Walker, su legado dentro del mundo automotriz continúa vigente. El actor no solo alcanzó fama mundial por su papel como Brian O’Conner en Fast & Furious, sino también por su pasión real por los autos de alto rendimiento. Walker poseía una amplia colección de vehículos exóticos y clásicos, muchos de ellos cuidadosamente seleccionados por su valor histórico y emocional.
Su estrecha relación con el piloto y empresario Roger Rodas fue esencial en la construcción de una de las colecciones más destacadas de Estados Unidos. Ambos compartían la afición por los superdeportivos y participaron activamente en eventos de alto nivel dentro del ambiente automotor. Tras el accidente ocurrido en 2013, que terminó con la vida de ambos, gran parte de esa colección se mantuvo fuera del alcance público.
Desde entonces, cada vehículo perteneciente al actor ha generado gran expectación cuando reaparece en el mercado. La combinación de rareza, estado de conservación y conexión afectiva con los fans y coleccionistas convierte estos autos en piezas sumamente codiciadas y valoradas.


Ford GT 2005
En esta ocasión, uno de los ejemplares más especiales de aquella colección acaba de salir a subasta: un Ford GT 2005 en impecable estado, actualmente disponible en California. El modelo fue parte del garaje personal de Walker y Rodas, y se trata de uno de los superdeportivos más celebrados en la historia reciente de Ford, concebido como homenaje moderno al legendario GT40 ganador de Le Mans.
El vehículo destaca por su exclusividad absoluta: es uno de solo 14 fabricados en color Mark IV Red sin las tradicionales franjas de competición. Además, cuenta con apenas 5.956 km recorridos, lo que lo posiciona como una unidad excepcionalmente poco usada. Aunque el modelo ya sobresale por sí mismo, incorpora mejoras mecánicas discretas pero de alto nivel, como llantas ADV.1, amortiguadores Penske y ajustes en el motor 5.4 V8 supercargado que elevan su rendimiento por encima de los 550 hp estándar.
En contraste, el interior permanece totalmente original, y conserva los icónicos asientos Sparco, el sistema de audio McIntosh y el instrumental de fábrica. La subasta incluye además el juego de llantas BBS forjadas originales, aumentando aún más su atractivo para puristas y coleccionistas de alto perfil.


La subasta del Ford de Paul Walker
La salida a subasta pública de este Ford GT representa una oportunidad difícil de repetir para quienes buscan un automóvil con historia, rareza técnica y carga emocional. No solo se trata de un ícono del rendimiento estadounidense, sino también de un testimonio tangible del legado automotor de Paul Walker.
En un mercado donde abundan superdeportivos modernos capaces de cifras impresionantes, pocos modelos logran capturar la esencia de una época como este GT. Su combinación de diseño, exclusividad y procedencia lo convierten en una pieza coleccionable que difícilmente vuelva a aparecer con características semejantes.
La puja se encuentra activa a través de la plataforma Bring a Trailer, y se espera que alcance cifras considerables en los próximos días, impulsada tanto por entusiastas del automovilismo como por seguidores de la estrella que dejó una marca imborrable en la cultura car culture mundial.
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Jessica Vargas Álvarez







