Para 2026, las aerolíneas y autoridades de aviación internacional están implementando cambios radicales en la seguridad de vuelos y aeropuertos, especialmente en torno al transporte de baterías.
La seguridad sigue siendo la prioridad absoluta en la aviación comercial y, de cara a 2026, aerolíneas y autoridades aeronáuticas están ajustando protocolos para responder a un problema que ha ido en aumento: los incidentes relacionados con baterías de litio en cabina. Casos de sobrecalentamiento, humo e incluso combustión espontánea han llevado a reforzar controles sobre uno de los accesorios más comunes entre los viajeros: los power banks.
En este contexto, varias compañías internacionales comenzaron a aplicar normas más estrictas que ya funcionan como referencia global. El caso más representativo es el de Lufthansa Group, que desde el 15 de enero prohibió completamente el uso y la carga de baterías externas a bordo en todos sus vuelos. La decisión busca reducir riesgos durante el trayecto y evitar situaciones de emergencia en cabina.
Este endurecimiento normativo no es aislado. Aerolíneas asiáticas como Singapore Airlines, Scoot, EVA Air, China Airlines, Thai Airways y AirAsia ya habían avanzado en restricciones similares tras registrar incidentes con dispositivos electrónicos portátiles, lo que aceleró la adopción de medidas más severas a nivel internacional.

Qué cambia para los pasajeros
Aunque cada aerolínea puede introducir matices, el nuevo marco de seguridad para 2026 establece reglas claras que los viajeros deberán cumplir si no quieren tener problemas en los controles o durante el vuelo. Las principales condiciones que hoy rigen para los power banks son:
-
Solo pueden transportarse en el equipaje de mano, nunca en bodega.
-
Cada pasajero puede llevar máximo dos baterías externas, con una capacidad de hasta 100 Wh cada una.
-
De forma excepcional, se permiten dispositivos de hasta 160 Wh, pero únicamente con autorización previa de la aerolínea.
-
Está prohibido guardarlos en los compartimentos superiores; deben permanecer con el pasajero o debajo del asiento.
Estas reglas aplican para todas las aerolíneas del grupo Lufthansa, entre ellas Swiss International Air Lines, Austrian Airlines, Brussels Airlines, Eurowings, Discover, Edelweiss y Air Dolomiti, y están siendo replicadas progresivamente por otras compañías en diferentes regiones.

Controles en EE.UU. y Colombia
En Estados Unidos, la Federal Aviation Administration, FAA, mantiene la prohibición de transportar baterías externas en equipaje facturado y regula estrictamente su capacidad. Algunas aerolíneas norteamericanas han ido más allá, vetando su uso durante el vuelo como medida preventiva ante posibles fallas térmicas.
En Colombia, aerolíneas como Avianca, LATAM, Copa Airlines y KLM conservan por ahora las reglas básicas, pero alineadas con los estándares internacionales: los power banks solo pueden viajar en cabina y nunca en la bodega del avión. Las compañías recomiendan verificar la capacidad de los dispositivos antes del viaje, ya que cualquier incumplimiento puede derivar en retención del artículo o negación de embarque.
Aunque para muchos pasajeros estas normas pueden parecer excesivas, lo cierto es que reflejan una tendencia clara en la aviación global: menos margen para improvisar y más responsabilidad individual al momento de volar. De cara a 2026, viajar en avión no solo implicará revisar documentos y equipaje, sino también conocer con detalle qué dispositivos electrónicos están permitidos y bajo qué condiciones.
LEA TAMBIÉN: Lío en El Dorado: aerolíneas advierten vuelos más caros y caos por nuevas reglas.
Paola Reyes Bohórquez.





