Después de poner en marcha su fábrica en Brasil, BYD amplía sus estrategias en ese país con repercusiones regionales.
BYD tiene nuevas noticias que evidencian el avance en la participación de la compañía china en América Latina. Después de poner en marcha su fábrica en Brasil, confirmó la construcción de una pista de pruebas en ese mismo país y la realización de sus primeras exportaciones regionales.
La pista de pruebas ubicada en Rio de Janeiro, será la primera de su tipo fuera de China, y se construirá a partir de una inversión de más de 50 millones de dólares. Según el cronograma de BYD, la inauguración de este nuevo complejo está prevista para 2028.
El proyecto de grandes dimensiones, contando con un área de 183.000 metros, tiene como fin servir para el desarrollo y adaptación de tecnologías de vehículos eléctricos e híbridos a las condiciones de clima y geografía, tanto de Brasil como del resto de América Latina, que posee las mismas condiciones tropicales.

BYD se toma en serio a América Latina
Para entender mejor el proyecto, BYD ya compartió algunos renders e información de su operación. Siendo así, la próxima pista de pruebas de la marca en Brasil contará con circuitos de velocidad y rendimiento para evaluar la resistencia y durabilidad de los vehículos. Así mismo, se realizarán pruebas que permitan mejorar la eficiencia y las baterías.
Ahora, en lo que respecta a los planes de exportación regional de BYD desde Brasil a otros países de América Latina, la marca no esperará a contar con una producción 100% local, y aun aplicando un sistema de montaje de piezas provenientes en China en Camaçari, sus vehículos comenzarán a cruzar las fronteras para abastecer otros mercados.
Para eso, se anunció la incorporación de por lo menos 3.000 trabajadores más en la fábrica brasileña, abriendo un segundo turno para responder a la demanda extranjera que, de acuerdo a lo que informó BYD, ya son más de 100.000 vehículos tomados como pedido. 50.000 tendrán a México como destino, y la otra mitad irá a Argentina.

Sin embargo, con la proyección de llegar a producir 300.000 vehículos al año cuando Camaçari crezca en la segunda etapa del proyecto, los volúmenes de exportación desde Brasil aumentarán para llegar a más países en la región y no descartan enviar lotes a países de Europa. La meta más ambiciosa es llegar a 600.000 unidades al año, lo que será suficiente.
Jessica Paola Vera García.








