Como primeros carros eléctricos americanos de bajo costo y eliminando muchas cosas para lograr un precio competitivo, salieron a la venta las nuevas camionetas Slate. ¿Las compraría?
La start up automotriz Slate Auto presentó oficialmente la Slate Truck, una pick-up de trabajo que busca transformar el mercado de movilidad sostenible en Estados Unidos. Este modelo destaca por su configuración en extremo sencilla, eliminando accesorios tecnológicos que son comunes en los vehículos actuales, pero que aumentan el precio. La producción de este automotor iniciará durante el cuarto trimestre de 2026, con entregas programadas para finales de año.
Este ambicioso proyecto nació en California en 2022, logrando recaudar más de 1.300 millones de dólares para su ejecución gracias a grandes inversionistas como los multimillonarios Jeff Bezos y Mark Walter. Las reservas se abrieron el 24 de abril de 2025, acumulando desde entonces cerca de 180.000 pedidos. Desde el pasado 24 de junio los interesados pueden formalizar su solicitud, aportando un pago no reembolsable de 300 dólares (cerca de 1.000.000 COP) para asegurar la entrega.
La ingeniería de este modelo reduce costos mediante procesos de fabricación sencillos y el uso de paneles plásticos compuestos en su carrocería. Al eliminar por completo la costosa infraestructura de pintura, la compañía ahorra millones de dólares y simplifica el ensamblaje. Su propuesta busca captar clientes que necesitan un vehículo de trabajo básico, el cual pueden equipar posteriormente adquiriendo accesorios de bajo precio que ellos mismos instalan.


Slate Truck: la camioneta eléctrica barata “made in America”
El sistema de propulsión de la Slate Truck confía en un único motor eléctrico operando sobre el eje trasero, capaz de entregar 181 hp y 264 Nm de torque. Dicho conjunto mecánico acelera este vehículo desde cero hasta 96 km/h en 8,0 segundos, logrando una velocidad tope de 145 km/h. Su interior es simple pero funcional, recurriendo a acabados básicos, un pequeño tablero digital y un emplazamiento para poner allí un celular, pues no tiene pantalla táctil central.
Para almacenar energía, el vehículo utiliza una batería LFP que otorga 63 kWh de capacidad total, gracias a lo cual obtiene una autonomía de 330 km (205 millas) con base en el ciclo EPA estadounidense, mucho más exigente que el WLTP europeo. Su sistema integra un puerto NACS compatible con puntos rápidos de 120 kW. Asimismo, un cargador interno de 11 kW recupera toda la energía en cuatro horas utilizando enchufes domésticos hasta 240 voltios.
La camioneta tiene una longitud total de 4,43 metros y un platón de 1,5 metros de largo, así como una distancia entre ejes de 2,77 metros, dimensiones que se acercan a las de un automóvil o SUV compactos. Además, ofrece una capacidad de carga útil de 703 kilogramos y un maletero delantero o “frunk” de 198 litros. En cuanto a la suspensión, combina sistema independiente McPherson adelante y un eje De Dion semi-independiente trasero.


También hay versiones SUV
La producción de la Slate Truck se realizará en su planta de Indiana, proyectando ensamblar 150.000 vehículos anuales cuando alcance su máxima capacidad operativa. Los directivos estiman lograr rentabilidad comercializando 80.000 unidades cada año, todas ellas con un único aspecto sin pintura, con paneles compuestos. Así, los propietarios podrán personalizar sus camionetas aplicando envolturas de vinilo en un proceso casero, evitando procesos de pintura.
Además de la camioneta base, Slate Auto ofrece dos versiones tipo SUV llamadas Squareback y Fastback, con asientos traseros y mayor espacio de carga interior. La pick-up de entrada, denominada Blank Slate, inicia su precio en 24.950 dólares, unos 86.000.000 COP al cambio actual. Así, es el carro eléctrico más asequible en Estados Unidos.
Entre tanto, las Squareback y Fastback cuestan 29.950 y 31.950 dólares, respectivamente, antes de impuestos y cargos adicionales. Es decir, un máximo de 110.000.000 COP.



Óscar Julián Restrepo Mantilla.








