Con 670 hp y caja manual de seis velocidades, el Lamborghini Murciélago LP 670-4 SV es uno de los superdeportivos analógicos más codiciados.
El mundo de los superdeportivos está lleno de ediciones limitadas, versiones especiales y modelos que prometen convertirse en piezas de colección. Pero, muy pocos reúnen tantos elementos difíciles de repetir como este Lamborghini Murciélago LP 670-4 SuperVeloce manual, un carro que hoy representa una de las expresiones más puras de la marca italiana.
Para entender su importancia hay que regresar a finales de la década de 2000. En aquel momento, Lamborghini se preparaba para despedir una era. Los superdeportivos comenzaban a incorporar cada vez más electrónica, sistemas de asistencia y transmisiones automatizadas. En medio de esa transición nació el Murciélago LP 670-4 SuperVeloce, presentado en 2009 como la versión más radical del modelo.
Su misión era clara: llevar al límite la fórmula del Murciélago antes de que llegara su sucesor. Para lograrlo, la firma de Sant’Agata Bolognese redujo 100 kg respecto al LP 640, revisó la suspensión, ajustó el chasis y optimizó la aerodinámica. Además, elevó la potencia de su motor V12 atmosférico de 6,5 litros hasta los 670 hp. El resultado fue un superdeportivo con una relación peso-potencia de 422 hp por tonelada, una cifra considerablemente superior a los 379 hp por tonelada del modelo del que derivaba.
Final de una época
Más allá de sus prestaciones, el LP 670-4 SuperVeloce tiene un valor especial dentro de la historia de la marca. Fue uno de los últimos Lamborghini desarrollados alrededor del legendario V12 diseñado originalmente por el ingeniero Giotto Bizzarrini, una mecánica que acompañó a la firma italiana durante décadas.
Aunque el Murciélago nació bajo la gestión de Audi y el Grupo Volkswagen, conservó buena parte del carácter salvaje que hizo famosa a Lamborghini. De hecho, muchos aficionados lo consideran uno de los últimos superdeportivos verdaderamente analógicos de la marca. Por eso, incluso entre los apenas 300 ejemplares producidos del LP 670-4 SV, algunas configuraciones han alcanzado un estatus casi mítico.
Una pieza única
Uno de esos vehículos es el chasis número 4015, considerado por muchos especialistas como uno de los Murciélago más exclusivos jamás construidos. Su singularidad comienza con la pintura Marrone Eklipsis, un color metalizado inspirado en el Diablo VT 6.0 SE y utilizado una sola vez en un Murciélago SuperVeloce. A esto se suma una configuración aerodinámica poco habitual, que reemplazó el gran alerón trasero por el discreto Low-Drag Wing.
Esta modificación no solo alteraba su apariencia. También permitía aumentar la velocidad máxima de 336 km/h a 341 km/h. Sin embargo, el elemento más valioso para los coleccionistas está en el habitáculo. Este ejemplar equipa una caja manual de seis velocidades con la clásica rejilla metálica expuesta, una solución que prácticamente desapareció de los superdeportivos modernos.
Según los registros disponibles, apenas cinco unidades del Murciélago LP 670-4 SuperVeloce fueron fabricadas con esta transmisión. La inmensa mayoría salió de fábrica con la caja robotizada E-Gear. En un mercado donde los deportivos modernos apuestan por automatizar cada vez más la experiencia de conducción, encontrar un Lamborghini V12 atmosférico, ligero y con cambio manual se ha convertido en algo excepcional. Por eso, modelos como este han pasado de ser simplemente superdeportivos rápidos a convertirse en piezas históricas dentro de la industria automotriz.
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Paola Reyes Bohórquez.












