El Gobierno fijó un arancel del 0% para ensamblar motos eléctricas, pero con una condición que pondrá a sudar a las marcas en Colombia.

Durante la recta final del Gobierno de Gustavo Petro se definieron nuevas condiciones para el régimen de ensamble de motocicletas en Colombia. Aunque a primera vista puede parecer una medida técnica, el objetivo es mucho más amplio: incentivar la fabricación local de motos eléctricas y aumentar el contenido nacional dentro de una industria que mueve millones de unidades cada año.

La decisión llega en un momento clave para el mercado colombiano. Las motocicletas siguen siendo el principal medio de transporte para millones de personas y, al mismo tiempo, la electrificación comienza a ganar espacio en segmentos donde el costo de operación y el ahorro de combustible pesan cada vez más en la decisión de compra.

El punto central del nuevo esquema está en un beneficio arancelario. Según el proyecto de decreto publicado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, las motocicletas y ciclomotores eléctricos ensamblados en Colombia a partir de material CKD importado podrán nacionalizarse con un arancel del 0%.

Motos eléctricas Hero VIDA

El beneficio

En otras palabras, las empresas que traigan componentes desarmados para ensamblarlos en territorio nacional podrán reducir costos de importación siempre que cumplan las condiciones establecidas por el Gobierno.

Pero el incentivo no será automático para toda la producción. Las ensambladoras que quieran extender el beneficio a la totalidad de sus operaciones deberán demostrar que al menos el 20% de las motocicletas y ciclomotores que fabrican corresponde a modelos eléctricos.

Ese requisito es probablemente el aspecto más importante de la medida. Más allá de reducir impuestos, el Gobierno busca que los fabricantes incrementen gradualmente la participación de vehículos eléctricos dentro de sus líneas de producción.

Motos eléctricas tipo moped circulando por ciclorruta en Bogotá tras Ley 2486

Más empleo y producción

El decreto también apunta a fortalecer la industria nacional de autopartes y motopartes. Para acceder al régimen especial, las compañías deberán cumplir compromisos relacionados con empleo, inversión e integración de componentes fabricados en Colombia. La intención es que el crecimiento de las motos eléctricas no dependa exclusivamente de piezas importadas.

Entre las condiciones exigidas se encuentra que al menos el 70% de la mano de obra utilizada en procesos de ensamble, integración, validación técnica y puesta en marcha sea colombiana. Además, las empresas deberán cumplir porcentajes mínimos de integración nacional. El umbral comenzará en 2% durante 2027 y aumentará progresivamente hasta alcanzar el 8% a partir de 2030.

El Gobierno también exige inversiones industriales reales dentro del país y compromisos verificables relacionados con producción, empleo e incorporación de autopartes nacionales.

Producción motos Colombia

Acelerar la electrificación

La relevancia de esta decisión va más allá de las motocicletas eléctricas actuales. Colombia es uno de los mercados de motos más grandes de América Latina y cualquier incentivo que reduzca costos de producción puede influir directamente en la llegada de nuevos modelos.

Sumado a esto, la medida podría beneficiar tanto a fabricantes establecidos como a nuevas marcas interesadas en producir localmente. Para los consumidores, el impacto podría traducirse en una oferta más amplia de motocicletas eléctricas y, eventualmente, en precios más competitivos si las empresas logran aprovechar las ventajas del nuevo esquema de ensamble.

Todavía queda por ver qué fabricantes apostarán por cumplir el requisito del 20% de producción eléctrica, pero el mensaje es claro: las motos de cero emisiones tendrán un papel cada vez más importante dentro de la industria y la movilidad nacional.

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Paola Reyes Bohórquez.