Mitsubishi evalúa producir carros en México a mediano plazo para ganar independencia y bajar costos, tras cerrar 2025 con récord de ventas.
En medio de un escenario global marcado por inflación, tensiones comerciales y una avalancha de nuevos aranceles, Mitsubishi Motors comienza a perfilar un movimiento que podría cambiar su papel en el mercado regional: la posibilidad de fabricar autos en México en el mediano y largo plazo. Aunque la decisión no es inmediata, la marca japonesa ya reconoce que producir localmente sería una ventaja clave en un entorno automotriz de hipercompetencia.
Actualmente, Mitsubishi no se ha visto afectada por el arancel de 50% impuesto por México a los vehículos provenientes de China, Tailandia e Indonesia, países desde donde llegan buena parte de sus modelos, además de Japón. La razón es clara, la firma cuenta con cupos de importación gracias a la alianza Renault–Nissan–Mitsubishi, un beneficio estratégico que le permite esquivar, por ahora, el impacto directo de esta medida.
Así lo explicó Ah-Kin Vázquez, CEO de Mitsubishi Motors México, al señalar que “no tenemos afectación, afortunadamente, gracias a la alianza de la cual somos parte, Renault-Nissan-Mitsubishi (donde Nissan Mexicana posee fábricas de manufactura en el país), pues ahí tenemos un privilegio y beneficio de utilizar cupos que nos otorga la alianza y bueno, con eso por lo pronto pues no tenemos tema de aranceles”.

Esquivando aranceles
Sin embargo, la marca no quiere depender únicamente de ese respaldo. En entrevista con El Economista, el directivo fue claro al afirmar que “estamos viendo la manera de que Mitsubishi también genere sus propios cupos para en algún futuro, no depender de solamente la alianza Nissan-Renault-Mitsubishi”. Esa reflexión abre la puerta a un escenario donde la producción local se convierte en una alternativa real.
Cuando se le preguntó directamente si Mitsubishi podría fabricar algún modelo en México en el corto plazo, la respuesta fue contundente. “Al corto plazo sí, no, no lo veo en el corto plazo, pero en mediano y largo”. Según Vázquez, manufacturar en el país permitiría costos más accesibles para el consumidor, algo clave en un mercado donde cada peso cuenta.
La visión encaja con la filosofía de la alianza automotriz entre las marcas japonesas y la francesa, que busca un modelo de negocio más ágil y eficaz, capaz de responder rápidamente a las condiciones cambiantes del mercado, como explicó el año pasado Iván Espinosa, CEO global de Nissan.

Ventas récord
El interés de Mitsubishi por México no es casual. La marca viene de un cierre histórico en 2025, con 27.994 unidades comercializadas, lo que representa un crecimiento de 13% frente a 2024. La propia compañía destacó que “este resultado marca el mejor año calendario (enero-diciembre) en ventas en la historia de la marca en el país, superando incluso el récord previamente establecido en 2024”.
Ese desempeño se apoya en una gama diversa de productos y motorizaciones. En 2025, la pickup L200 registró un crecimiento de 6%, mientras que el Outlander Sport fue uno de los grandes protagonistas al lograr un incremento de más de 200%, superando las 7.200 unidades. Modelos como Xpander Cross y Montero Sport mantuvieron cifras estables frente a 2024, y el Outlander PHEV logró un aumento de 20%.

Mayor oferta
Precisamente, la estrategia de motorizaciones múltiples es uno de los pilares de Mitsubishi en México. La marca lanzó recientemente la Outlander a gasolina, pensada para consumidores que aún se resisten al cambio tecnológico, complementando a la Outlander híbrida enchufable (PHEV) y a la Outlander Sport, de menor tamaño pero con alto nivel de equipamiento.
Pensar en producir en México no solo tendría impacto en precios y aranceles. Para el CEO de Mitsubishi Motors México, las ventajas serían claras: “un mejor precio, más competitivos, definitivamente el tema de inversión y los temas de evitar aranceles; dar trabajo a mexicanos, una inversión en el país”.
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Paola Reyes Bohórquez.









