Mientras Ford y BMW entran en crisis por escasez de tierras raras, Hyundai aseguró reservas para un año, gracias a un abastecimiento estratégicamente diversificado.

En pleno desafío global por el control de las tierras raras, fundamentales para los motores eléctricos e híbridos, Hyundai emerge como la excepción. Lo anterior, mientras sus competidores se enfrentan al temido cuello de botella.

De acuerdo con fuentes en una reciente llamada con inversores, la firma surcoreana y su filial Kia han acumulado un stock equivalente a un año de producción, gracias a compras oportunas cuando China relajó temporalmente restricciones de exportación. Esta decisión les brinda “mucho más margen de maniobra” frente a rivales como Ford y BMW, cuya producción ya ha sido interrumpida por la fuerte dependencia de proveedores chinos.

Y es que, como lo hemos informado, China controla cerca del 90 % del procesamiento mundial de estas materias primas esenciales, y su reciente ofensiva regulatoria, requiriendo licencias de exportación para elementos como disprosio, terbio y neodimio, ha desatado alarma industrial global.

Hyundai y Trump

Fabricantes en crisis

El caso es crítico: fabricantes como Ford tuvieron que detener plantas, mientras Mercedes-Benz y BMW recortan producción por escasez de imanes que hacen funcionar motores eléctricos y sensores. Así se anticiparon a lo que podría convertirse en una nueva crisis industrial, semejante a la escasez de chips de 2020–2021.

Hyundai, por su parte, sostiene que ha fortalecido su cadena de suministro mediante diversificación logística y compras estratégicas, obteniendo comportamientos anticipados frente a la expansión de restricciones. El fabricante declaró que “continúa evaluando las condiciones del mercado para asegurar la estabilidad operativa y mantener una cadena de suministro global diversificada”.

Hyundai Ioniq 5 2025

Además, la estrategia surcoreana no se limita al stock. Desde 2024, Hyundai Motor y Kia desarrollan investigaciones en colaboración con siete universidades coreanas para producir imanes que prescindan o reciclen tierras raras, buscando fórmulas que disminuyan la dependencia de estos insumos.

El concretar esta ambición se complementa con acuerdos de suministro a largo plazo, como el alcanzado con Arafura Resources de Australia, que garantiza hasta 1.500 toneladas al año de óxido de neodimio-praseodimio desde 2025. Este enfoque pone a Hyundai en una posición sana frente a futuras crisis.

Así, a diferencia de fabricantes europeos y estadounidenses, cuyas reservas apenas cubren seis meses según analistas citados por Liberty Times, Hyundai ofrece certidumbre productiva y estratégica.

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Paola Reyes Bohórquez.