El CEO de Mercedes-Benz y presidente de ACEA, exige un “reality check” en la UE sobre la prohibición de vehículos de combustión para 2035. Advierte que el mercado automotor podría colapsar.

Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz y actual presidente de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, ACEA, urgió a la Unión Europea a detenerse y reevaluar sus ambiciosos planes para eliminar la venta de vehículos con motor de combustión a partir de 2035.

“Necesitamos un baño de realidad. Si no, iremos a toda velocidad contra un muro”, advirtió, señalando el riesgo de que el mercado automotor europeo “colapse” si se mantiene la normativa sin ajustes. Estas declaraciones las realizó en una entrevista con Handelsblatt difundida por Reuters,

Källenius enfatizó que los consumidores podrían verse incentivados a adquirir vehículos de gasolina o diésel en masa antes del veto, provocando un pico de ventas que “no ayuda en nada al clima”. Su propuesta se orienta hacia una descarbonización tecnológicamente neutra, que no sacrifique la competitividad ni ignore la realidad económica de la industria.

Industria Automotriz Europea

Descarbonizar sí, pero no así

En palabras del CEO: “Por supuesto que tenemos que descarbonizar, pero debe hacerse de manera tecnológicamente neutra. No podemos perder de vista nuestra economía». Para respaldar esta posición, tanto fabricantes (ACEA), como proveedores (CLEPA) enviaron una carta conjunta el 27 de agosto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, demandando una recalibración de la política de reducción de CO₂ para automóviles y furgonetas con miras a 2030 y 2035.

En la misiva, reflejan la imposibilidad de alcanzar esos objetivos dadas las actuales condiciones industriales y geopolíticas. En el texto, advierten sobre la casi total dependencia de Asia en materia de baterías, una red de carga inadecuada y costos de producción elevados (energía, aranceles, como el 15 % que EE. UU. aplica a las exportaciones de carros europeos).

Así mismo, denuncian que “se nos pide transformarnos con las manos atadas”, y alertan sobre una cuota aún baja de vehículos eléctricos, alrededor del 15 % para automóviles, 9 % para furgonetas y solo 3,5 % para camiones. La carta subraya la necesidad de incentivos que estimulen la demanda, por ejemplo, subsidios, beneficios fiscales, tarifas eléctricas reducidas y acceso preferente a zonas urbanas, y reclama neutralidad tecnológica frente a las alternativas energéticas.

Mercedes-Benz CLA Shooting Brake 2026

Incentivos y subsidios

Lo anterior incluye defensa de los híbridos enchufables (PHEV), extensores de autonomía, motores de combustión más eficientes, el hidrógeno y los combustibles sintéticos, además de explorar formas de reconocer los esfuerzos en reducción de emisiones durante la fabricación. También piden simplificar la normativa, revisar las metas de CO2 para vehículos pesados y garantizar una transición que preserve la base industrial europea.

Por su parte, la UE mantiene firme el objetivo de ventas libres de emisiones desde 2035, aunque el reglamento prevé una revisión en la segunda mitad de 2025. Por ello, el próximo 12 de septiembre tendrá lugar un diálogo estratégico entre líderes de la industria automotriz y la Comisión Europea, ocasión en la que ACEA y CLEPA esperan influir en un replanteamiento más realista y flexible de la normativa.

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Paola Reyes Bohórquez.