Previo al Salón del Automóvil de Múnich, CATL irrumpe con la familia de baterías Shenxing Pro, fabricadas “en Europa para Europa”, con carga ultrarrápida y una súper vida útil.
La antesala del Salón de Múnich ha sido intensa, no solo por las novedades de Mercedes y el Grupo Volkswagen, sino también por el anuncio estelar de CATL. Y es que, el fabricante chino de baterías para carros eléctricos ha confirmado su hegemonía con una participación global de entre 37,9 % y 38,1 % en instalaciones de baterías, mientras su competencia más cercana, BYD, ronda el 17 %.
Justo antes de la apertura del salón, CATL develó su nueva línea Shenxing Pro, evolucionando su ya famosa tecnología LFP (litio-ferrofosfato). Esta viene en dos versiones: la Super Long Life & Long Range Battery y la Super-Fast Charging Battery, ambas diseñadas para el mercado europeo y fabricadas localmente en Europa.
La variante de larga duración promete hasta 758 km de autonomía WLTP, una garantía de vida útil de 12 años o 1 millón de kilómetros, y solo un 9 % de degradación tras 200.000 km recorridos. Por su parte, la versión de carga ultrarrápida es capaz de recuperar 478 km en apenas 10 minutos, lo que equivale a una tasa de 0,8 km por segundo, y soporta cargas máximas de hasta 830 kW. Asombra también que a un 20 % de batería, permita una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 2,5 segundos.

Duraderas y de gran autonomía
Otro elemento destacado es su robustez en condiciones extremas, incluso a –20 °C, la versión de carga rápida puede dar más de 410 km de autonomía. Esto sin descuidar seguridad, ya que todas las variantes usan la plataforma NP 3.0 (No Propagation 3.0), que incluye múltiples barreras contra la propagación térmica, como electrolitos retardantes de llama, nano-revestimientos, aislamiento aerogel, control de circuitos, entre otros. Esto permite que, ante una fuga térmica, el sistema mantenga energía durante más de una hora para evacuar sin humo ni fuego
CATL insiste en el valor estratégico de Europa, destacando que estas baterías no solo se fabricarán en el continente, con fábricas operativas en Alemania y Hungría, sino que la nueva planta conjunta con Stellantis en España, valorada en 4.100 millones de euros, se convertirá en el centro de producción de las Shenxing Pro LFP.

Financieramente, CATL no cesa en su impulso global. En la primera mitad de 2025, sus ingresos crecieron un 7,3 % interanual, mientras que su utilidad neta subió un 33 %, alcanzando los casi 2.3 mil millones de dólares en el segundo trimestre. Además, su margen bruto mejoró gracias a su unidad de reciclaje y materiales. Su exitosa oferta pública secundaria en Hong Kong recaudó entre US$ 4.6 y 5.3 mil millones y catapultó su cotización en un 16 %, fortaleciendo su capacidad de expansión en Europa, incluida la planta de Hungría.
En resumen, CATL no solo presentó un avance tecnológico con las Shenxing Pro, también consolidó su liderazgo histórico mientras profundiza su presencia industrial en Europa, llevando su influencia del “en Europa, para Europa” al “de Europa”.
Paola Reyes Bohórquez.








