La propuesta es contundente: bajar el IVA a la mitad y eliminar el Impoconsumo. Aconauto argumenta que con menos carga tributaria, el Estado terminaría recaudando más.
La llegada de un nuevo Gobierno abrió la puerta a una discusión que el sector automotor colombiano viene planteando desde hace años. Se trata del impacto de la carga tributaria sobre el precio de los vehículos nuevos. Ahora, la Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores, Aconauto, decidió poner el tema sobre la mesa con una propuesta directa al presidente electo, Abelardo de la Espriella.
A través de una carta abierta, el gremio solicitó una serie de cambios tributarios, regulatorios y técnicos. Estos, según considera, permitirían acelerar la renovación del parque automotor y ampliar significativamente el mercado nacional. La petición más llamativa apunta a reducir a la mitad el IVA aplicado a los vehículos nuevos y eliminar el Impoconsumo, dos gravámenes que, a juicio de la organización, encarecen el acceso a los automotores y frenan las ventas.
El argumento central de Aconauto es que Colombia tiene potencial para comercializar muchos más automotores de los que actualmente registra. De acuerdo con las estimaciones del gremio, el mercado podría acercarse a las 500.000 unidades anuales si se ajustan algunas de las normas que hoy influyen directamente en los costos de compra y operación.
Menos impuestos, más renovación
Según la asociación, la alta carga tributaria no solo afecta a los concesionarios o fabricantes. También contribuye a que miles de conductores mantengan en circulación vehículos de mayor antigüedad, retrasando la renovación del parque automotor y generando impactos en seguridad vial, eficiencia y emisiones contaminantes.
Además de solicitar la reducción del IVA y la eliminación del Impoconsumo, Aconauto pidió al Gobierno intervenir ante las administraciones municipales para revisar la aplicación del impuesto de Industria y Comercio (ICA) sobre las ventas brutas de los concesionarios. El gremio sostiene que, considerando que los márgenes netos del negocio suelen ubicarse entre el 3 % y el 4 %, un gravamen del 1 % representa una presión importante para la rentabilidad de la actividad.
Las solicitudes no se limitan al mercado de vehículos particulares. La organización también pidió revisar algunas disposiciones que afectan la renovación de la flota de carga en el país. Entre ellas figura la eliminación del esquema de reposición uno a uno para automotores de carga y la derogación de los aportes obligatorios al Fondo de Protección Ambiental (Fopat), equivalentes al 25 % del valor de cada vehículo nuevo que se pretenda matricular. Según Aconauto, estas exigencias terminan encareciendo la adquisición de nuevas unidades y ralentizan la modernización del transporte de mercancías.
Discusión sobre Euro VI
Otro de los puntos incluidos en la carta está relacionado con las tecnologías de control de emisiones. El gremio pidió al futuro Gobierno coordinar acciones con el Ministerio de Minas y Energía y con Ecopetrol para garantizar la disponibilidad de ACPM con especificación Euro VI en todo el país.
Mientras esa infraestructura se consolida, la asociación considera necesario suspender temporalmente la exigencia de dicho estándar para vehículos nuevos. Su argumento es que algunos sistemas de última generación podrían verse afectados si operan con combustibles que no cumplen plenamente las especificaciones requeridas.
Más allá de las propuestas puntuales, Aconauto planteó la reactivación de mesas técnicas con los ministerios de Transporte, Hacienda y Minas y Energía. El objetivo sería construir una política pública orientada a la renovación vehicular, la competitividad del sector y la modernización del transporte en Colombia.
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Paola Reyes Bohórquez.











