Toyota reveló los precios y especificaciones de su nueva Hilux eléctrica en Australia, con cifras apenas suficientes.
La electrificación de las pick-ups medianas avanza, y Toyota ya dio el paso con la primera Hilux 100% eléctrica. Sin embargo, la presentación comercial de esta variante en Australia reveló un escenario retador: el salto tecnológico viene acompañado de un incremento de precio significativo y ciertas limitaciones operativas podrían frenar su adopción fuera de entornos específicos.
La propia Toyota ha sido cautelosa con las expectativas iniciales, ya que solo 500 unidades están previstas para el primer año en el mercado australiano. La mayoría de estas unidades estarán destinadas a flotas de minería y construcción, donde los recorridos diarios son predecibles y la infraestructura de carga puede ser controlada.
Más allá de Australia, la estrategia global de la Hilux BEV incluye su llegada a mercados como Europa, Japón, Sudáfrica y el sudeste asiático. Tailandia, su principal centro de producción, ya abrió pedidos bajo la denominación Hilux Travo-e, con un precio que también supera a sus equivalentes diésel. En Sudamérica, se producirá a partir de 2027 junto a la nueva generación tradicional.

Precio elevado, pero enfoque estratégico
En cifras concretas, la nueva Toyota Hilux BEV de doble cabina parte de los 74.990 dólares australianos (190.000.000 COP*), lo que representa una diferencia de alrededor 20.000 dólares australianos frente a su homóloga diésel con transmisión manual. Incluso frente a versiones automáticas con tecnología híbrida ligera, la diferencia de precios sigue siendo considerable.
Aun así, esa parece no ser una preocupación para la marca, ya que la nueva pick-up eléctrica llega para cumplir un papel específico con un enfoque estratégico. Más que competir directamente con las camionetas medianas convencionales, la Hilux BEV apunta a nichos muy definidos, particularmente de flotas empresariales que buscan reducir emisiones sin sacrificar la confiabilidad del modelo.
Uno de los puntos más críticos que presenta frente a la versión diésel, es la capacidad de remolque. Mientras su homóloga de combustión alcanza hasta 3.500 kg, la variante eléctrica se queda en 2.000 kg. Por otra parte, a nivel estructural, mantiene el clásico chasis de largueros, pero incorpora una suspensión trasera adaptada para soportar el peso adicional de la batería.

Cifras y prestaciones eléctricas
A nivel técnico, la Hilux BEV incorpora un sistema de doble motor que entrega 193 caballos de potencia y 468 Nm de torque, acompañado de tracción integral permanente. Además, integra seis modos de conducción a través del sistema Multi-Terrain Select, manteniendo el ADN todoterreno que ha caracterizado al modelo desde siempre.
La batería de 59,2 kWh ofrece una autonomía estimada entre 245 y 315 km bajo el ciclo NEDC, mientras que, en términos de carga, puede recuperar del 10% al 80% en aproximadamente 30 minutos mediante carga rápida. En diseño, las diferencias son sutiles, pero funciones, como una parrilla cerrada, llantas de 17 pulgadas y una gama de colores básicos.
El equipamiento está a la altura de otras camionetas de su categoría, contando con iluminación LED, doble pantalla de 12,3 pulgadas, climatización de doble zona y un paquete robusto de asistencias a la conducción. Dependiendo de la versión, cuenta con tapicería de cuero, asientos y volante calefactados, sistema de audio mejorado y carga inalámbrica para smartphones.
Jessica Paola Vera García.








