La Policía italiana sumó un nuevo Lamborghini a su flota especial, pero esta vez no se trata solo de un carro para patrullar, también tendrá una misión sanitaria.
La relación entre Lamborghini y la Policía de Estado italiana comenzó en 2004 con un Gallardo y, más de dos décadas después, acaba de sumar a su integrante más tecnológico. El nuevo Temerario será utilizado en servicios de especial importancia, entre ellos el transporte urgente de órganos y material sanitario.
Con esta entrega, ya son siete los Lamborghini que han formado parte de la flota policial italiana. Antes del Temerario estuvieron el Gallardo, Gallardo LP 560-4, diferentes unidades del Huracán y la Urus Performante, que entró en servicio en 2023. En conjunto, estos carros han participado en más de 200 misiones de transporte de órganos y en más de 1.500 actividades de educación vial en Italia.
Aunque pueda parecer extraño encontrar un superdeportivo de este nivel dentro de una flota policial, el objetivo principal no es convertirlo en un patrullero convencional. El Temerario estará destinado a los servicios que requieren desplazamientos rápidos y, especialmente, a aquellas misiones en las que el tiempo puede marcar una diferencia importante. El transporte de órganos es el ejemplo más claro, pues la velocidad y la capacidad de cubrir largas distancias forman parte de la utilidad que puede ofrecer un vehículo de estas características.
Motor para perseguir delincuentes
El Temerario utiliza un V8 biturbo de 4,0 litros acompañado por tres motores eléctricos, una combinación que entrega 920 hp de potencia total. El motor de combustión por sí solo desarrolla 800 hp y puede girar hasta 10.000 rpm, mientras que la asistencia eléctrica permite entregar respuesta inmediata y distribuir el par entre las ruedas.
La parte eléctrica no está ahí únicamente para reducir consumo. El sistema híbrido enchufable incorpora una batería de 3,8 kWh y dos motores eléctricos en el eje delantero, que permiten gestionar el reparto de torque para mejorar la estabilidad y la agilidad.
Las cifras explican por qué este Lamborghini puede ser útil en desplazamientos de emergencia, aunque evidentemente no significa que vaya a circular permanentemente a su velocidad máxima.
Colaboración histórica
El Temerario alcanza 343 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,7 segundos. Su sistema de transmisión es una caja automática de doble embrague y ocho velocidades, diseñada para realizar cambios rápidos y mantener la respuesta del conjunto. Para la Policía, lo interesante de esta configuración no está solamente en alcanzar una cifra espectacular de velocidad. La combinación entre el V8 y los motores eléctricos permite disponer de una respuesta inmediata, algo especialmente útil cuando se necesita ganar velocidad rápidamente durante una misión.
Además, el sistema de tracción integral aprovecha los motores eléctricos delanteros para gestionar el torque entre las ruedas y mantener el control del vehículo cuando se conduce a un ritmo elevado. La entrega del Temerario se realizó en la sede de Lamborghini en Sant’Agata Bolognese, con la presencia del ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, y del presidente y CEO de Lamborghini, Stephan Winkelmann.
Más allá del impacto visual que genera un Lamborghini vestido de Policía, la historia detrás de estos carros es menos extravagante de lo que parece. Las unidades anteriores ya han sido utilizadas en operaciones de transporte de órganos y en actividades de seguridad vial, por lo que el Temerario continúa una función que la marca y la institución vienen desarrollando desde hace años.
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Paola Reyes Bohórquez.










