El Ministerio de Transporte presentó un proyecto de decreto que prohibirá reponer taxis viejos con motores a gasolina. Solo se admitirán eléctricos.
El Ministerio de Transporte presentó un borrador de decreto que modificaría las reglas del sector taxi y que tiene como principal novedad la obligación de reemplazar los vehículos que salgan de operación únicamente por modelos eléctricos.
La propuesta forma parte de una actualización regulatoria más amplia con la que el Gobierno busca modernizar un sector que durante años ha reclamado menos trámites, mayores garantías para propietarios y conductores, y reglas más acordes con las nuevas necesidades de movilidad.
De concretarse, la medida convertiría a los taxis en uno de los principales motores de la electrificación del parque automotor nacional, especialmente en las grandes ciudades donde este servicio tiene una alta participación en la movilidad diaria.

Cambio profundo para el sector
Actualmente, cuando un taxi es retirado por antigüedad, destrucción, hurto o desintegración, su propietario puede reponerlo con otro vehículo que cumpla los requisitos establecidos. Con la nueva propuesta, esa posibilidad quedaría limitada exclusivamente a carros eléctricos, una decisión con la que el Gobierno busca acelerar la renovación tecnológica de la flota y reducir las emisiones contaminantes asociadas al transporte urbano.
La medida llega en un momento en el que la oferta de taxis eléctricos en Colombia comienza a crecer. Marcas como BYD, JAC, Dongfeng y algunas firmas tradicionales ya cuentan con modelos adaptados a este segmento, mientras que varias ciudades avanzan en la expansión de infraestructura de carga. No obstante, el reto seguirá siendo el costo inicial de adquisición, que aún supera al de muchos vehículos convencionales utilizados actualmente por los taxistas.

Menos trámites, más beneficios
Más allá de la electrificación, el borrador incorpora cambios que podrían simplificar la operación diaria del servicio. Uno de ellos es la eliminación de la Planilla Única de Viaje Ocasional para prestar servicio entre municipios contiguos, salvo que las autoridades demuestren técnicamente afectaciones en la oferta o la demanda del transporte.
La iniciativa también amplía las posibilidades de operación hacia y desde aeropuertos ubicados en capitales departamentales y áreas metropolitanas. Según la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, el propósito es actualizar una regulación que ya no respondía a las necesidades actuales de conductores, propietarios y usuarios.
En materia económica, la propuesta elimina la exigencia del paz y salvo para realizar determinados trámites y prohíbe cobros relacionados con la desvinculación de vehículos, la expedición de tarjetas de operación, la Planilla Única de Viaje Ocasional o servicios que no hayan sido prestados efectivamente. Además, las empresas deberán entregar extractos mensuales gratuitos con el detalle de los cobros y pagos asociados a cada automotor vinculado.

Más garantías para propietarios
Otro de los cambios relevantes es la ampliación del plazo para reponer vehículos que hayan sido objeto de hurto, pérdida total, destrucción o desintegración. Actualmente el tiempo permitido es de un año, pero el proyecto propone extenderlo hasta cinco años, otorgando mayor flexibilidad financiera a los propietarios.
La reforma también busca fortalecer la libre competencia dentro del sector al impedir que las empresas impongan condiciones que dificulten la vinculación o desvinculación de vehículos. Paralelamente, contempla beneficios para conductores que no son propietarios, otorgándoles puntajes adicionales en los procesos de asignación de nuevas matrículas según su experiencia acumulada en la actividad.
Finalmente, la vigencia de la tarjeta de operación pasaría de uno a dos años y se crearían programas obligatorios de formación para conductores en temas como servicio al usuario, seguridad vial, resolución de conflictos y prevención de violencias basadas en género. Si la propuesta supera el proceso de revisión y consulta, Colombia podría iniciar una transformación gradual pero profunda de su flota de taxis, impulsando la electrificación de uno de los segmentos más visibles del transporte urbano.
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Paola Reyes Bohórquez.








