Alpine reveló los detalles de su nueva plataforma de rendimiento, diseñada principalmente para carros eléctricos, aunque también podrá integrar motores de gasolina.
La transición hacia la electrificación avanza en la industria automotriz, pero algunos fabricantes de deportivos buscan mantener abiertas varias opciones tecnológicas. Ese parece ser el caso de Alpine, la firma deportiva de Renault Group, que ha presentado los detalles de su nueva Plataforma de Rendimiento Alpine, una arquitectura pensada para impulsar su próxima generación de vehículos, incluido el futuro Alpine A110.
Aunque la estrategia de la marca apunta claramente hacia la movilidad eléctrica, con modelos como el Alpine A290, el próximo Alpine A390 y una versión eléctrica del A110, la compañía dejó claro que su nueva base tecnológica también podría adaptarse a motores de combustión interna. Esta decisión permitiría mantener abiertas varias configuraciones de propulsión mientras el mercado de carros deportivos continúa evolucionando.
La plataforma será el pilar técnico del nuevo A110, que llegará en diferentes versiones, incluyendo un coupé, un spider descapotable y una variante 2+2 que buscará competir con deportivos de referencia como el Porsche 911. Según la compañía, esta arquitectura desempeña un papel central en la estrategia futuREady del Grupo Renault, un plan corporativo orientado a reforzar la innovación tecnológica y la electrificación en sus marcas.

Carros más ligeros
Desde el punto de vista técnico, la estructura está construida en aluminio superrígido adherido y remachado, con componentes de suspensión también fabricados en aluminio para reducir el peso total del vehículo. El objetivo es preservar uno de los principios históricos de Alpine: ofrecer deportivos ligeros con un comportamiento dinámico preciso.
En su configuración eléctrica, la plataforma incorpora dos paquetes de baterías independientes, lo que permite optimizar la distribución de peso en una proporción cercana al 40:60 entre el eje delantero y trasero. Este equilibrio busca mejorar la estabilidad y la respuesta en conducción deportiva, una característica clave para el ADN de la marca.
El sistema de propulsión incluye dos motores eléctricos ubicados en el eje trasero, acompañados de una tecnología de vectorización de par que ajusta la entrega de potencia lateralmente cada 10 milisegundos. Este sistema permite optimizar la tracción y la maniobrabilidad en curvas, algo esencial en autos de alto rendimiento.

Configuración eléctrica Alpine
Además, la arquitectura incorpora una configuración eléctrica de 800 voltios, similar a la utilizada por algunos de los autos eléctricos de alto desempeño más avanzados del mercado. Este sistema permite recargas más rápidas y una mayor eficiencia energética, dos factores cada vez más relevantes en la nueva generación de deportivos eléctricos.
Otro de los elementos clave será una computadora central denominada Alpine Dynamic Model ECU, que funcionará como el cerebro del carro. Este sistema controlará de forma coordinada los motores eléctricos, la gestión de la batería, la dirección, los frenos e incluso la aerodinámica activa.
El director ejecutivo de Alpine, Philippe Krief, se mostró confiado en que el próximo A110 eléctrico mantendrá el espíritu de la marca. “El futuro A110 EV será fiel al ADN de Alpine y superará en rendimiento a muchos de los deportivos de combustión actuales”, afirmó.

Preferencia por la gasolina
Sin embargo, la empresa también reconoce que una parte importante de sus clientes todavía prefiere los motores tradicionales. Por esa razón, la plataforma fue diseñada desde el inicio para poder integrar un motor de combustión interna si fuera necesario. “Antes de que preguntes, sí, la plataforma está diseñada para acomodar un motor de combustión”, confirmó Krief en declaraciones a la revista Autocar.
Aunque la compañía no ha revelado detalles concretos sobre esa posible versión, se ha mencionado la posibilidad de utilizar un sistema híbrido desarrollado por Horse, la empresa conjunta creada por Renault y Geely. Este conjunto mecánico podría entregar alrededor de 349 caballos de potencia y 515 Nm de torque, cifras suficientes para impulsar un deportivo ligero como el A110.
Por ahora, el futuro de Alpine se centrará principalmente en los mercados donde la marca ya tiene presencia. De hecho, la empresa confirmó que no planea lanzar sus nuevos modelos en Norteamérica, incluidos el A110 eléctrico o cualquier eventual versión de combustión. La decisión se relaciona con factores económicos y comerciales, entre ellos la desaceleración del crecimiento del mercado de vehículos eléctricos en Estados Unidos y el impacto de los aranceles comerciales.
Paola Reyes Bohórquez.







