Apuntando a 20 países, entre ellos Colombia, el Nissan Kait se presentó como el nuevo SUV de entrada de la marca japonesa. Toma el lugar del veterano Kicks Play, del que realmente es una profunda evolución estética.
Como primer eslabón de su nueva generación de SUV’s para América Latina, se presentó al nuevo Nissan Kait durante un evento especial en São Paulo, Brasil. No es gratuito que ese fuera el lugar escogido, pues la producción de este modelo será justamente en el Complejo Industrial de Resende, estado de Rio de Janeiro, y comenzará a venderse en ese país este mismo mes. Desde allí, se exportará a al menos 20 países de América Latina, entre ellos Colombia.
El nuevo Kait viene a ocupar un sitio clave en la oferta regional de Nissan. Toma el lugar del Kicks Play, como se venía conociendo al Kicks de primera generación que aún seguía vigente. Sin embargo, es en realidad una evolución de aquel. Mantiene su plataforma, base de carrocería, diseño lateral y conjunto mecánico, pero cambió radicalmente su enfoque y propuesta visual. Además, cambia su centro de producción, al pasar de México a Brasil.
Así, la marca se mete de lleno en el segmento de SUV’s de entrada, uno de los más competidos en el mercado latinoamericano. Ahí se cruza con modelos como Volkswagen Tera, Renault Kardian y Fiat Pulse, todos ellos de origen brasileño y con un enfoque urbano, combinado con una postura de «camioneta». La idea es que, como ellos, el Kait también pueda competir con precios muy atractivos y asequibles.


Así es el Nissan Kait: un Kicks Play con cirugía plástica
Sí, como lo leen. El Nissan Kait es en realidad una profunda actualización del Kicks Play, del que conserva prácticamente todo su costado lateral, pero rediseña por completo el frontal y la zona posterior. Ahora hay un capó más alto, faros en dos niveles y luces diurnas LED en la parte baja del bumper, donde hay una gran entrada de aire. Estos detalles se alinean al más reciente estilo gráfico de Nissan, ganando una apariencia mucho más robusta y contemporánea.
En la parte trasera hay luces LED delgadas que se prolongan hacia el portón, con un corte más recto y desplazando la placa al bumper, quedando en su lugar el nombre «Kait». Todo este conjunto se complementa con molduras negras en los bajos, y rines de aleación que cambian según versión. Las medidas son prácticamente iguales a su antecesor: 4,30 metros de largo por 1,76 de ancho y 1,59 de altura, con 2,62 metros entre ejes y 432 litros de espacio en el maletero.
Ahora, en el interior, los cambios son muy sutiles. Las salidas de aire son rectangulares en vez de redondas, y la pantalla táctil multimedia ahora es de nuevo formato, aunque su tamaño no se ha revelado. A nivel de equipamiento se anticipan el arranque por botón, climatización digital y luces de encendido automático en la versión tope de gama, así como algunas asistencias avanzadas como el control crucero adaptativo y frenado autónomo de emergencia, por mencionar algunas.


Mecánica convencional
Bajo el capó del Nissan Kait todo sigue igual. Permanece el eterno motor HR16DE de 1.6 litros y 16 válvulas, harto conocido en los Versa y Kicks Play, con 118 hp y 149 Nm de torque, y asociado a una caja automática CVT con siete marchas simuladas. Podría haber, eventualmente, una versión con caja manual. De esa manera, el Kait queda como primer escalón de la gama SUV de Nissan en nuestros países, por debajo del nuevo Kicks y obviando al más pequeño Magnite.
El nuevo modelo saldrá a la venta primero en Brasil, donde se fabrica, y luego se expandirá a más de 20 países de América Latina entre los que se cuentan México, Argentina y Colombia. Aún no hay precios oficiales, pero deberían estar en el mismo rango que hoy tiene el Kicks Play. En nuestro país, eso está entre 92 y 105 millones de pesos, equivalentes a 24.200 y 27.700 dólares, respectivamente.
Óscar Julián Restrepo Mantilla.








