Tras años enfocado en SUVs y crossovers, Ford estaría planeando un giro estratégico en Europa con nuevos vehículos de pasajeros, incluyendo hatchbacks y sedanes.
Ford estaría dando marcha atrás en su estrategia europea de abandono de autos de pasajeros, según un informe de Automotive News Europe. La compañía habría comunicado a concesionarios en el “Viejo Continente” su intención de desarrollar una nueva generación de vehículos tipo auto, manteniendo un fuerte enfoque en tecnologías híbridas y eléctricas, pero sin renunciar a modelos compactos tradicionales.
Este viraje surge en medio de un escenario complejo, debido a la caída del 1,5% en ventas de enero a mayo de 2025 y las recientes bajas de modelos emblemáticos como el Fiesta y el Mondeo, que se reemplazaron por SUV eléctricos basados en la plataforma MEB de Volkswagen, lo que ha dejado un vacío en la oferta.
Aunque no hay anuncios oficiales, el mensaje enviado a los concesionarios apunta a colaboraciones con socios como Volkswagen o incluso la marca china Changan, con quien Ford coopera en Asia. Esa alianza permitiría aprovechar plataformas y tecnologías compartidas.

Alianzas estratégicas
Por ejemplo, el nuevo Fiesta, de segmento B, podría usar una arquitectura común con Volkswagen o Changan. Lo anterios, facilitaría su relanzamiento como auto híbrido o eléctrico asequible, y su producción podría comenzar a partir de 2027 en la planta de Valencia, que ya se prepara para ensamblar un modelo parcialmente eléctrico con capacidad para 300.000 unidades anuales.
La presión del mercado fue clave: los SUV eléctricos recientes, como el Ford Explorer y Capri, ambos sobre la plataforma MEB, han tenido ventas discretas en Europa. Entre enero y mayo de 2025, el Explorer registró solo 15.764 unidades y el Capri apenas 5.068 entregas en todo el continente.
En contraste, SUV como el Puma y el Kuga todavía dominan, con 64.212 y 44.573 unidades vendidas respectivamente. El Focus, que se retirará en otoño de 2025, aún logró vender 32.499 unidades en ese periodo. Estos datos reflejan una preferencia sostenida por vehículos compactos tradicionales que Ford podría retomar.
Además, el fabricante ha reconocido que su meta de vender únicamente autos eléctricos en Europa para 2030 fue “demasiado ambiciosa”, según Marin Gjaja, COO de Model E, y Martin Sander, responsable de autos de pasajeros en el continente.

Giro en la estrategia
Aunque en 2021 la empresa se comprometió a electrificar completamente su gama para esa fecha, ahora admite que la demanda real de EVs y PHEV no coincide con las expectativas y que seguirán ofreciendo modelos híbridos e incluso con motor de combustión si el mercado lo exige.
Para sostener esta reconversión, Ford anunció una inyección de €4.400 millones para reforzar su subsidiaria alemana, que arrastra más de €5.000 millones en deuda. Esto, al tiempo que se compromete a invertir cientos de millones en los próximos cuatro años. La empresa alienta a gobiernos europeos a facilitar incentivos y a mejorar la competitividad del sector para apoyar esta transición.
Por otro lado, la alianza con Volkswagen y la producción en Colonia y Valencia forman parte de su estrategia de diversificación. Su planta en Colonia fue transformada con una millonaria inversión para ser un centro de electrificación que empezará a producir vehículos eléctricos a partir de 2023, mientras que en Valencia se fabricará desde 2027 el nuevo vehículo multi‑energía destinado a mercados europeos y globales.
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Paola Reyes Bohórquez.









