BYD anunció sus planes para Europa. Viene con un atractivo lanzamiento que va desde USD24.000. “Llegamos para quedarnos”, dijo Stella Li, vicepresidenta de la firma.

BYD quiere consolidarse como actor principal en Europa con una estrategia integral que no se limita a la importación. “Producir carros para Europa en Europa… llegamos para quedarnos”, sentenció Stella Li, vicepresidenta de la compañía, reafirmando que su “compromiso con el mercado europeo es firme y va mucho más allá de la simple venta de autos”.

Hace casi tres años que el fabricante asiático inició su expansión en el ‘Viejo Continente’. Hoy sus modelos eléctricos figuran entre los más demandados en España y otros mercados clave. El más reciente en sumarse ha sido el compacto Dolphin Surf, rebautizado para Europa del exitoso Seagull chino, que en abril superó las 55.000 unidades vendidas en su mercado nativo.

El Dolphin Surf llega en tres niveles, desde un competitivo precio promocional en Alemania de 24.000 dólares para la versión base (Active), hasta 29.000 dólares por la más equipada (Comfort). Estas variantes ofrecen autonomía desde 220 km WLTP hasta 507 km en información urbana, gracias a baterías Blade LFP de 30 kWh y 43,2 kWh, con potencias que van desde 65 kW hasta 115 kW. Entre lo más destacado incluyen cámara 360°, techo panorámico y carga V2L.

BYD Dolphin Surf, Seagull para Europa

Estrategia de BYD en Europa

Pero la estrategia europea de BYD va más allá del éxito comercial de sus modelos. La empresa invertirá más de 4.500 millones de dólares en su primera planta para carros en Szeged, Hungría, con una capacidad de hasta 200.000 unidades anuales y una fecha de arranque prevista para octubre de 2025.

A esta le seguirá una segunda fábrica en Manisa, Turquía, que entraría en servicio en marzo de 2026 con capacidad para 150.000 unidades y la ventaja del acuerdo arancelario con la UE. Además, BYD ya está evaluando una tercera instalación en Alemania, con toma de decisiones prevista entre 18 y 24 meses, dependiendo del desempeño de las dos primeras plantas.

BYD planta México.

Frente a la estricta tarifa europea del 27 % sobre EV importados desde China, BYD opta por producir localmente y ensamblar baterías en Europa, afirmando que “pedirá a los políticos que se alejen de aranceles que aumentan precios y desincentivan”. A su vez, están introduciendo PHEV a su catálogo: tras el Seal U DM‑i, planean duplicar esta oferta, alineándose con las preferencias europeas que valoran la autonomía mixta.

Así, la oleada BYD en Europa es más que una amenaza para la industria local: es una jugada maestra basada en precio, tecnología y producción local. Al fabricar en el continente, no solo esquiva aranceles, también envía una señal clara: quiere ser visto como marca europea.

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Paola Reyes Bohórquez.