Montar una estación de carga en Colombia podría dejar de ser un proceso engorroso. El Gobierno acaba de mover una ficha que puede acelerar la expansión de electrolineras en el país.
La infraestructura de carga sigue siendo uno de los factores que más influye en la adopción de vehículos eléctricos. Aunque las ventas de este tipo de carros continúan creciendo en Colombia, el desarrollo de nuevas estaciones de recarga no avanza al mismo ritmo. Ahora, una nueva regulación busca atacar precisamente uno de los principales cuellos de botella: la conexión de las electrolineras a la red eléctrica.
El Ministerio de Minas y Energía expidió la Resolución 40334, publicada el 28 de julio de 2026, con la que modifica disposiciones existentes para simplificar el proceso de conexión de las estaciones de carga de acceso público destinadas a vehículos eléctricos e híbridos enchufables. La medida forma parte de la estrategia gubernamental para fortalecer la movilidad eléctrica y acelerar la transición energética del país.
El cambio más importante es que la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, será la encargada de definir el procedimiento mediante el cual los Operadores de Puntos de Carga, CPO, podrán acceder a los puntos de conexión de la red eléctrica.
CREG asumirá papel esencial
Hasta ahora, el desarrollo de infraestructura de recarga enfrentaba diferentes interpretaciones técnicas y procesos que podían variar dependiendo de la zona o del operador involucrado. Con el nuevo esquema, el Gobierno busca establecer reglas más claras y homogéneas para quienes invierten en este tipo de proyectos.
La normativa modifica el artículo 8 de la Resolución 40559 de 2025. Así, le asigna a la CREG la tarea de diseñar un procedimiento que permita estandarizar requisitos. Así como agilizar solicitudes y ofrecer mayor seguridad jurídica a los desarrolladores de infraestructura.
Uno de los objetivos de la medida es reducir las barreras que actualmente dificultan la expansión de la red de recarga pública. Según el Ministerio de Minas y Energía, el nuevo marco regulatorio facilitará el acceso a información técnica sobre la capacidad disponible de las redes eléctricas, promoverá procesos más transparentes y permitirá evaluar mecanismos simplificados para ciertos proyectos. Todo ello debería traducirse en menores tiempos de tramitación para nuevas estaciones de carga.
Menos trámites, más puntos de carga
La decisión también complementa otras acciones regulatorias recientes orientadas a la movilidad eléctrica, como las normas de interoperabilidad que buscan que las estaciones de carga del país compartan estándares técnicos y de comunicación, facilitando la experiencia de los usuarios.
La expansión de la infraestructura de carga es considerada uno de los elementos fundamentales para impulsar la adopción masiva de vehículos eléctricos. Aunque el mercado colombiano ha mostrado un crecimiento sostenido en este segmento durante los últimos años, la disponibilidad de puntos de carga sigue siendo una preocupación recurrente para muchos compradores potenciales.
Por esa razón, la nueva regulación no solo beneficia a las empresas interesadas en operar electrolineras. También puede tener un impacto directo sobre los usuarios, al facilitar la llegada de nuevos puntos de carga en ciudades, corredores viales y regiones donde la cobertura aún es limitada.
¿Qué sigue ahora?
Además, la norma orienta a la CREG para incorporar herramientas que permitan optimizar el uso de la infraestructura eléctrica existente, promover la eficiencia energética y garantizar que el aumento de la demanda derivado de la movilidad eléctrica ocurra bajo criterios de confiabilidad y seguridad para el Sistema Interconectado Nacional.
La expedición de la Resolución 40334 no implica que las nuevas estaciones aparezcan de inmediato. El siguiente paso será la definición de los procedimientos específicos por parte de la CREG, que deberá establecer cómo funcionarán los mecanismos de conexión para los operadores de carga.
No obstante, el mensaje es claro: Colombia está ajustando su marco regulatorio para facilitar las inversiones en infraestructura de recarga. Y en un mercado donde la disponibilidad de cargadores es tan importante como la oferta de vehículos, este tipo de medidas podría convertirse en un factor determinante para el crecimiento de la movilidad eléctrica durante los próximos años.
Paola Reyes Bohórquez.











