La aviación avanza hacia una nueva etapa de electrificación culminando con éxito las pruebas de un sistema de propulsión híbrido, que demostró cómo funciona en vuelos reales.

Aunque los carros híbridos se han convertido en una tecnología ampliamente adoptada en diferentes mercados, la aviación enfrenta desafíos mucho mayores para electrificar sus sistemas de propulsión. El peso de las baterías, la gestión térmica y las exigencias energéticas de un avión hacen que la transición sea mucho más compleja que en el transporte terrestre. 

Con ese panorama, GE Aerospace lidera un proyecto en alianza con la NASA, Boeing, Beta Technologies y BAE Systems para desarrollar un sistema de propulsión híbrido-eléctrico destinado a futuras aeronaves comerciales. Como parte del programa, se realizaron una serie de vuelos experimentales que incluyeron el primer cruce del océano Atlántico con esa tecnología.

El avión elegido para las pruebas fue un Saab 340B, un turbohélice con capacidad para 36 pasajeros, que viajó entre EE.UU. y Reino Unido. Para convertirlo en un banco de pruebas, los ingenieros conservaron uno de los motores originales, mientras que el otro fue reemplazado por un sistema híbrido compuesto por un motor eléctrico, convertidores e inversores de potencia, y baterías. 

Avión híbrido vuelo Estados Unidos-Reino Unido 2026

Un laboratorio para el futuro de la aviación electrificada

El principio de operación es similar al de los carros híbridos. El avión mantiene un motor convencional de combustión, pero incorpora un motor eléctrico y un paquete de baterías que trabajan de forma coordinada para optimizar el rendimiento durante diferentes fases del vuelo.

La diferencia frente a los vehículos híbridos o híbridos enchufables, es que esta aeronave no está diseñada para volar únicamente con electricidad. El sistema eléctrico actúa como un complemento del motor convencional, aportando potencia adicional durante las etapas más exigentes del vuelo, especialmente el despegue y el ascenso.

Una vez el avión alcanza la altitud de crucero, la demanda de potencia disminuye considerablemente. En ese momento, el sistema híbrido cambia de función y el motor eléctrico comienza a operar como generador, recuperando energía para recargar las baterías.

Avión híbrido vuelo Estados Unidos-Reino Unido 2026

Recupera energía mientras está en el aire

Ese mismo procedimiento fue validado durante el vuelo transatlántico del Saab 340B. Los pilotos utilizaron el apoyo eléctrico para facilitar el ascenso hasta una altitud de unos 30.000 pies y durante el descenso, el sistema regeneró energía para recargar las baterías antes del aterrizaje.

La compañía a cargo del proyecto no reveló la potencia exacta del motor ni la capacidad del paquete de baterías, aunque confirmó que se trata de un sistema de clase megavatio, capaz de suministrar entre uno y más de cinco megavatios de potencia. Esa escala energética se considera suficiente para futuras aplicaciones en aviones regionales y de pasillo único. 

LEA TAMBIÉN: Geely acorrala a sus rivales con un revolucionario motor eléctrico 16 en 1


Jessica Paola Vera García.