Más allá de la seguridad de sus carros, hay un beneficio oculto para quienes tienen un Volvo. En este lugar tienen la fórmula para blindar su inversión.
Contenido en alianza con Volvo Marcali.
Tener un Volvo en Colombia es sinónimo de estatus y protección, pero hay un dato que la mayoría de propietarios desconoce y que marca la diferencia a la hora de cuidar el bolsillo. En un punto estratégico de la capital existe un centro de operaciones que guarda el secreto mejor guardado de la marca: un ecosistema diseñado no solo para reparar carros, sino para evitar que pierdan su valor comercial con el paso del tiempo, algo que ningún otro taller ofrece.
Este «búnker» de servicios está en el concesionario Volvo Marcali, en la carrera 13 con calle 34 de Bogotá, y funciona como un club privado donde se atienden varias necesidades de los propietarios. Más allá de ver los últimos modelos híbridos o eléctricos en vitrina, el verdadero atractivo radica en los servicios conexos que, aunque están ocultos a simple vista, transforman por completo la experiencia de tener un vehículo de esta marca.
La primera llave de acceso a este mundo exclusivo es su torre de parqueaderos, un beneficio que soluciona de raíz el tema del parqueo. Mientras en otros lados el cliente sufre buscando dónde dejar el carro, aquí el vehículo queda resguardado bajo techo y con seguridad privada, permitiendo que el propietario se dedique a sus gestiones con la tranquilidad de saber que su patrimonio está protegido desde el primer minuto.


Volvo Marcali: con la fórmula para mantener su valor
Una de las novedades de Volvo Marcali es la tecnología MoonWalk, una herramienta única en el país que cambia la manera como se han hecho hasta ahora los trabajos de latonería. A diferencia de los métodos tradicionales donde el «ojo humano» intenta igualar el color, aquí una máquina automatizada realiza la mezcla exacta de pintura para renovar el vehículo sin necesidad de repintar piezas completas, garantizando que el carro conserve su originalidad y, por ende, su alto precio de reventa.
A esta fórmula tecnológica se suma otro as bajo la manga: el programa Marcali Prime. Se trata de un blindaje de servicios por 10 años que incluye mantenimiento y embellecimiento, con los beneficios atados a la placa. Esto significa que si usted decide vender su carro, le traspasa esas ventajas al nuevo dueño, convirtiendo su usado en una joya mucho más cotizada y fácil de vender en el mercado de segunda mano.
Mientras estas herramientas trabajan para valorizar la inversión, el conductor disfruta de la otra cara del servicio en una sala VIP con Wi-Fi y bebidas calientes, o aprovechando las electrolineras de carga rápida. Estas estaciones, ubicadas en la misma torre, permiten que los dueños híbridos enchufables y eléctricos Volvo recarguen sus carros mientras esperan, cerrando el círculo de una experiencia que optimiza tiempo y dinero en un solo lugar.

Cómo, cuándo y dónde
Volvo Marcali ofrece así un centro de experiencia integral, donde la tecnología y el servicio se unen para facilitar la vida de los usuarios. Una parada obligada para quienes valoran su inversión y buscan respaldo técnico de alto nivel, con la garantía de encontrar soluciones exclusivas. La atención se presta en jornada continua de lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., y los sábados hasta las 2:00 p.m.
Si quiere activar los beneficios que Volvo Marcali tiene para usted, agendar su cita para MoonWalk o conocer los nuevos modelos, puede contactar directamente a los expertos de la marca, aquí:
-
WhatsApp: Clic aquí para chatear con un asesor.
-
Sitio Web: Más información en la página oficial de Marcali Volvo.
- Sede física: Carrera 13 # 34-76, Bogotá.
Contenido en alianza con Volvo Marcali.








