Medellín, Bucaramanga y Barranquilla son las ciudades que liderarían el ranking de las tarifas más altas en el pasaje de transporte público del país, incluso por encima de Bogotá.

El ajuste del salario mínimo en 23,7% para 2026 activó una reacción en cadena en los sistemas de transporte público de las principales ciudades del país. Con este nuevo escenario, las empresas comenzaron a recalcular sus estructuras de costos y a definir los aumentos en el valor del pasaje, un proceso que ya deja ganadores y perdedores entre las capitales.

De acuerdo con las primeras estimaciones, Medellín, Bucaramanga y Barranquilla se perfilan como las ciudades con el pasaje más caro de Colombia en 2026, superando incluso a Bogotá, que históricamente ha encabezado ese listado. La primera ciudad en oficializar el incremento la capital colombiana. TransMilenio confirmó que, desde el miércoles 14 de enero, la tarifa unificada para los componentes troncal, zonal y TransMiCable será de $3.550.

El anuncio lo hizo la gerente general del sistema, María Fernanda Ortiz, y representó un ajuste $100 superior a lo que se había planteado inicialmente a finales de noviembre. En ese momento, la propuesta ante el Concejo de Bogotá contemplaba un alza de $250, que llevaría el pasaje a $3.450, bajo el supuesto de un incremento del salario mínimo del 11%. Sin embargo, el aumento final del 23,7%, obligó a replantear completamente el escenario financiero del sistema.

Pasaje de transporte público Colombia

Medellín tendría el pasaje más caro

Con el nuevo salario mínimo como punto de partida, las estimaciones de TransMilenio muestran que Bogotá no tendría la tarifa más alta del país en 2026. Ese lugar lo ocuparía Medellín, donde se analizan dos escenarios: el primero contempla un aumento de $350, que llevaría el pasaje hasta $3.780. El segundo, plantea un ajuste de $450, con una tarifa final de $3.880. En ambos casos, la capital antioqueña quedaría por encima de Bogotá y del resto de las grandes ciudades.

En el segundo lugar del ranking nacional aparecería Bucaramanga, donde se prevé un incremento de $600. Con este ajuste, las rutas cortas pasarían de $2.700 a $3.300, mientras que las rutas largas subirían de $3.000 a $3.600. Este aumento convierte a Bucaramanga en una de las ciudades con mayor variación porcentual en el valor del pasaje para 2026.

Contrastando la situación de estas ciudades, Manizales tendría la tarifa más baja del año. Los buses arrancarían en $3.000, mientras que los microbuses llegarían hasta $3.350. Le seguiría Ibagué, con un pasaje de $3.300 de lunes a sábado y $3.400 los domingos y festivos. En Cali, el aumento sería de $300, dejando la tarifa en $3.500, cifra similar a la de Bogotá, que quedaría por debajo de Medellín y Bucaramanga en el escalafón nacional.

Proyecto Pasaje

Impacto al transporte

La gerente de TransMilenio explicó que el ajuste del salario mínimo tuvo un impacto directo en las cuentas del sistema. “Ajuste de 23,7% en el mínimo generó un costo adicional para el sistema de $150.000 millones. Se cubrirá parcialmente con alza de la tarifa y $50 más los cubrirá el Distrito”, afirmó la funcionaria.

Ortiz agregó que el incremento anunciado por el Gobierno abrió un hueco financiero frente a los cálculos iniciales, obligando a revisar las fuentes de financiación. “Debimos revisar de dónde saldrían los recursos para cubrir la diferencia en el ajuste del salario mínimo y garantizar la prestación del servicio”, señaló.

Actualmente, los costos totales del sistema ascienden a $6,9 billones. De ese monto, 20% está directamente indexado al salario mínimo, lo que implica que ese componente se ajustará en 23,7% para 2026. Además, 34,29% de los 35.000 colaboradores del sistema de transporte público devengan un salario mínimo.

Transmilenio Calle 26

Sigue subiendo el pasaje

Desde Asocapitales, su director ejecutivo, Andrés Santamaría, explicó que el impacto del salario mínimo es estructural. “Los sistemas de transporte público masivo son altamente intensivos en mano de obra y tienen una estructura de costos fuertemente indexada al salario mínimo”, afirmó. También agregó que las decisiones tarifarias no solo responden al salario mínimo, sino también a otras variables como el IPC, el incremento del diésel y el gas.

Hay que decir que, en el contexto regional, Bogotá se ubica entre las ciudades con el transporte público más caro de América Latina. Con un valor aproximado de US$0,96, ocupa el tercer lugar, solo por debajo de Buenos Aires, donde el transporte subterráneo cuesta US$1,32, y del metro de Sao Paulo, con US$1,01. En el otro extremo aparece Ciudad de México, con el tiquete más barato de la región en US$0,28, seguida por Santiago de Chile, con US$0,79.

Si se concreta el aumento proyectado, Medellín pasaría a ocupar el segundo lugar entre las ciudades latinoamericanas más costosas, con una tarifa estimada de US$1,04, superando a Bogotá y quedando solo por detrás de Buenos Aires.

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Paola Reyes Bohórquez.