El aumento de lesiones por bicicletas eléctricas en EE.UU. abre el debate sobre regulación y seguridad. ¿Ejemplo para Colombia?

El crecimiento acelerado de las bicicletas eléctricas, conocidas como e-bikes, ha encendido las alarmas en Estados Unidos debido al aumento de accidentes graves. El caso de Janet Stotko, una mujer que sufrió lesiones cerebrales tras ser atropellada por una e-bike a 40 km/h en Minnesota en 2024, se convirtió en símbolo de los riesgos asociados a estos vehículos y en punto de partida para exigir regulaciones más estrictas.

Según reportes de ABC News, Stotko permaneció hospitalizada durante tres semanas y requirió cirugía cerebral tras el impacto. Su caso no es aislado. Investigaciones de la Universidad de California en San Francisco evidencian que las lesiones relacionadas con e-bikes casi se duplicaron anualmente entre 2017 y 2022. En ciudades como San Diego, los casos en menores de edad aumentaron hasta un 300 % entre 2019 y 2023.

Este fenómeno ha llevado a distintos estados a endurecer sus normas. En Nueva York, por ejemplo, se fijó un límite de velocidad de 24 km/h, mientras que en Florida se establecieron restricciones de 16 km/h cuando se circula cerca de peatones. Connecticut fue más allá al exigir casco obligatorio y licencia de conducción para ciertos modelos de mayor potencia.

Bicicletas eléctricas explosiones

Velocidad: el problema

El trasfondo del problema está en la velocidad. Como explicó el cirujano John Maa, el impacto de estos vehículos responde a principios físicos básicos: a mayor velocidad, mayor energía y, por tanto, mayor gravedad en las lesiones. Algunas e-bikes pueden alcanzar hasta 45 km/h, mientras que modelos más avanzados, cercanos a motocicletas eléctricas, superan los 60 km/h.

La falta de una regulación uniforme también complica el control. En muchos casos, estos vehículos son considerados similares a bicicletas tradicionales, lo que evita requisitos como licencias, seguros o incluso el uso obligatorio de casco. Sin embargo, la línea entre una bicicleta eléctrica y una motocicleta ligera es cada vez más difusa.

Organizaciones como el American College of Surgeons y la American Association of Neurological Surgeons han pedido normas más estrictas y campañas de educación. Recomiendan el uso de cascos de mayor protección, luces, chalecos reflectantes y evitar modificaciones que aumenten la velocidad.

Motos eléctricas tipo moped circulando por ciclorruta en Bogotá tras Ley 2486

Mayor uso de estos vehículos

Este debate internacional tiene eco en Colombia, donde el uso de bicicletas eléctricas y patinetas ha crecido rápidamente en ciudades como Bogotá y Medellín. Actualmente, la normativa colombiana, basada en el Código Nacional de Tránsito, clasifica estos vehículos como medios de movilidad personal, siempre que no superen ciertos límites de velocidad y potencia, lo que implica que no requieren licencia de conducción ni matrícula.

No obstante, expertos advierten que el país podría enfrentar un escenario similar al de Estados Unidos si no se ajustan las normativas. La ausencia de controles estrictos, sumada al aumento del parque de e-bikes, podría traducirse en más accidentes, especialmente en zonas urbanas con alta interacción entre peatones y vehículos.

Casos como el de Minnesota muestran que las autoridades suelen reaccionar tras incidentes graves. De hecho, en esa ciudad se redujeron los límites de velocidad en senderos urbanos y se prohibió la circulación en aceras, medidas que podrían anticiparse en países como Colombia para evitar consecuencias mayores.

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Paola Reyes Bohórquez.