El alza del petróleo por tensiones en Medio Oriente presiona a la industria aérea, que ya anticipa incrementos en tarifas y posibles quiebras.

El aumento del precio del petróleo, impulsado por el conflicto en Irán, comienza a impactar con fuerza a la industria aérea mundial. Las aerolíneas enfrentan un escenario complejo en el que los costos operativos se disparan, obligando a trasladar parte de esa presión a los pasajeros mediante tiquetes más caros.

Uno de los primeros en advertirlo fue Scott Kirby, director Ejecutivo de United Airlines, quien señaló que si los precios del crudo se mantienen en niveles elevados, la aerolínea podría registrar pérdidas cercanas a los 11.000 millones de dólares. En ese escenario, las tarifas aéreas podrían aumentar hasta un 20 %.

El impacto del alza del petróleo es directo. El combustible representa uno de los mayores costos para las aerolíneas, y su incremento afecta de inmediato la rentabilidad. En aeropuertos como Los Ángeles, el galón de combustible tipo A ya alcanza los 12,72 dólares, mientras que en ciudades como Miami y Denver también se registran precios elevados, muy por encima del promedio de la gasolina para carros.

Precio tiquetes

Combustible caro

Kirby advirtió que, si el barril de crudo llega a los 175 dólares, varias aerolíneas podrían desaparecer, especialmente las de bajo costo. Estas compañías dependen de altos volúmenes de pasajeros y márgenes reducidos, lo que las hace más vulnerables ante cambios bruscos en los costos.

Un ejemplo reciente es Spirit Airlines, que se declaró en quiebra por segunda vez y redujo rutas para intentar estabilizar sus finanzas. Este tipo de ajustes anticipa un posible recorte en la oferta de vuelos, sobre todo en rutas secundarias o regionales.

La situación es particularmente crítica en la costa oeste de Estados Unidos, donde el abastecimiento de combustible depende en gran medida del transporte marítimo. Según Kirby, esta región funciona como una “isla de combustible”, lo que la hace más vulnerable a interrupciones en el suministro y a incrementos de precios.

Spirit Bucaramanga Fort Lauderdale

Reducción de operaciones

Como consecuencia, algunas aerolíneas ya evalúan reducir operaciones en aeropuertos menos rentables, como San José o Burbank, y concentrarse en terminales donde el combustible es más económico. Esta estrategia podría generar saturación en ciertos aeropuertos y reducir la conectividad en otros.

El análisis de Alan Fyall, decano asociado de la Universidad de Central Florida, confirmó que muchas aerolíneas buscan abastecerse en puntos más baratos para mitigar costos. Sin embargo, no todas cuentan con la capacidad logística o financiera para hacerlo, lo que incrementa el riesgo de fusiones, cierres o reestructuraciones en el sector.

Frente a este panorama, algunas compañías intentan diversificar sus ingresos. United Airlines, por ejemplo, lanzó el servicio “Relax Row”, que permite a familias convertir una fila de asientos en un espacio más cómodo por un costo adicional, apuntando a viajeros dispuestos a pagar más por confort.

Precio tiquetes

¿Qué pasará?

Las proyecciones para el verano de 2026 no son alentadoras. Se espera un aumento generalizado en los precios de los tiquetes y una menor disponibilidad de vuelos, especialmente en rutas domésticas. La combinación de altos costos y menor oferta podría afectar directamente a los viajeros, que tendrán menos opciones y precios más elevados.

La crisis recuerda, en cierta medida, el impacto sufrido por la industria durante la pandemia de 2020, cuando la caída de la demanda obligó a ajustes drásticos. Ahora, el detonante es distinto, pero el nivel de incertidumbre es similar. En este contexto, la industria aérea global entra en una fase de adaptación acelerada, donde la capacidad de ajustar operaciones y anticipar cambios en el mercado será clave para sobrevivir.

LEA TAMBIÉN: Gobierno evalúa ajustar el precio del ACPM cada semana en Colombia.


Paola Reyes Bohórquez. Con información de Infobae.