Cada vez más colombianos se pasan a los carros eléctricos, pero el reto ahora es dónde cargarlos y cómo responder a la creciente demanda.

El mercado automotor colombiano está viviendo una transformación acelerada. Entre enero y marzo de 2026, el registro de carros eléctricos creció un impresionante 267 % frente al mismo periodo de 2025, una cifra que confirma el fuerte impulso de la movilidad sostenible en el país.

De acuerdo con datos de la ANDI y Fenalco, en ese primer trimestre se vendieron 5.083 vehículos eléctricos. A esto se suma el comportamiento de los híbridos, que también siguen ganando terreno: solo en marzo se registraron 7.631 unidades, lo que representa un aumento del 72,3 % frente al mismo mes del año pasado.

Este crecimiento no es casual. En los últimos años, la llegada de nuevas marcas, incentivos tributarios y el interés por reducir costos en combustible han impulsado a muchos conductores a dar el salto hacia tecnologías más limpias. Sin embargo, el auge también ha traído consigo un desafío clave: la infraestructura de carga.

Terpel puntos de carga electrolineras

Infraestructura

A medida que aumentan los carros eléctricos en circulación, también crece la necesidad de puntos donde recargar baterías. Algunos propietarios han optado por instalar cargadores en sus viviendas, una solución cómoda pero que no siempre es viable. Otros dependen de la red pública de electrolineras, que aún está en expansión.

En Colombia, este crecimiento está siendo impulsado por varias empresas. Por un lado, Enel X ha desplegado estaciones de carga en centros comerciales, parqueaderos y puntos estratégicos. En ciudades como Bogotá, algunos de estos cargadores alcanzan potencias de 50 kW, permitiendo recargar hasta el 80 % de la batería en aproximadamente 25 minutos.

Pero no es el único actor. La red Voltex, desarrollada por Terpel, se ha consolidado como uno de los principales impulsores de la movilidad eléctrica en el país. Según reportes del sector, esta red cuenta con al menos 38 puntos de carga en Colombia, incluyendo estaciones rápidas y hubs para vehículos eléctricos en ciudades y corredores viales estratégicos.

Volvo XC40 Recharge Pure Electric, carga de carros eléctricos en Colombia

Más puntos de carga

En el caso de Bogotá, la red de carga se ha expandido en distintas localidades. Zonas como Usaquén, Suba, Chapinero, Kennedy, Engativá y Santa Fe cuentan con electrolineras ubicadas en centros comerciales, concesionarios, parqueaderos y espacios públicos estratégicos.

Expertos del sector energético coinciden en que el ritmo de expansión de la infraestructura deberá acelerarse para acompañar el crecimiento del mercado. La facilidad de acceso, la velocidad de carga y la presencia en carreteras serán claves para sostener esta tendencia. En términos ambientales, el avance también es significativo. La adopción de vehículos eléctricos contribuye a la reducción de emisiones contaminantes, especialmente en ciudades con alta congestión.

En Colombia, este impacto puede ser mayor debido a la alta participación de energías renovables en la generación eléctrica. Con estas cifras, 2026 se perfila como un año decisivo para la movilidad eléctrica en el país. El aumento en ventas demuestra un cambio claro en el comportamiento del consumidor, pero también deja en evidencia que el reto ya no es convencer a los compradores, sino garantizar que la infraestructura esté a la altura del crecimiento.

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Paola Reyes Bohórquez.