Aunque estaba previsto para empezar en enero de 2026, el Pico y Placa los sábados para vehículos matriculados fuera de Bogotá fue aplazado por el alcalde Carlos Fernando Galán.
El Pico y Placa sabatino para carros matriculados fuera de Bogotá no arrancará en enero de 2026 como se había anunciado inicialmente. Así lo confirmó el alcalde Carlos Fernando Galán, tras la controversia que generó la propuesta y las reacciones encontradas entre ciudadanos, autoridades regionales y propietarios de vehículos que circulan a diario por la capital, pero tienen su matrícula registrada en otros municipios del país.
La medida, presentada en noviembre pasado, buscaba restringir la circulación de estos automotores los sábados, con dos objetivos claros: aumentar el recaudo para la ciudad y motivar a los propietarios a matricular sus carros en Bogotá. Sin embargo, desde su anuncio provocó un fuerte debate público y político, especialmente desde Cundinamarca.
Mientras Galán defendía la iniciativa como una alternativa para fortalecer las finanzas de la ciudad y mejorar la inversión en movilidad, el gobernador de Cundinamarca, Emilio Rey, expresó su rechazo y solicitó abrir espacios de diálogo para evitar afectaciones a miles de conductores que, aunque viven o trabajan en Bogotá, mantienen sus vehículos registrados fuera de la capital.

No habrá Pico y Placa foráneo
Frente a la expectativa que generó el anuncio, el propio alcalde confirmó que la restricción no entrará en vigencia en la fecha prevista. Según explicó, aún es necesario profundizar las conversaciones con los municipios vecinos y con las autoridades regionales para encontrar un acuerdo que permita equilibrar las necesidades económicas de Bogotá sin generar tensiones territoriales.
Galán señaló que la discusión va más allá de una simple restricción vehicular. “Ampliarlo, no solamente en términos de actores sino de temática sobre la relación y los retos que tenemos. La preocupación de la Alcaldía de Bogotá tiene que ver sobre cómo logramos que Bogotá, los municipios y el departamento obtengan los recursos necesarios para poder responderle a la gente con las obras que está necesitando la ciudad”, afirmó el mandatario distrital.
El alcalde reiteró que el fondo del debate está relacionado con el uso permanente de la infraestructura vial de Bogotá por parte de vehículos que no tributan en la ciudad. De acuerdo con la administración distrital, desde 2012 se ha reducido de forma sostenida la participación de vehículos nuevos matriculados en la capital, una tendencia que se agravó a partir de 2015.

Mantenimiento de malla vial
Según las cifras expuestas por Galán cuando presentó la propuesta, desde ese año se han dejado de matricular cerca de 241.000 vehículos en Bogotá. Esto ha significado que la ciudad deje de percibir alrededor de 1,1 billones de pesos que podrían haberse invertido en mantenimiento de la malla vial, obras de infraestructura y medidas para mejorar la movilidad.
“Esta medida busca incentivar que las personas matriculen sus vehículos en Bogotá”, explicó el alcalde, al insistir en que el objetivo no es castigar a los conductores, sino fortalecer la capacidad financiera de la ciudad para responder a las necesidades de los ciudadanos.
Como parte de esa estrategia, Galán también ha defendido la posibilidad de ofrecer incentivos económicos a quienes decidan trasladar la matrícula de su vehículo a Bogotá. “Quienes trasladen su matrícula a Bogotá tendrán el beneficio de no pagar ese aumento y de no tener Pico y Placa dos sábados al mes”, señaló el mandatario.
Paola Reyes Bohórquez.








