La Alcaldía de Bogotá propone un decreto para que ambulancias de baja y mediana complejidad porten un código QR visible. El objetivo es verificar su habilitación y frenar su uso indebido.
Ante el creciente y alarmante fenómeno del uso ilegal de vehículos asistenciales para cometer delitos y evadir normas de tránsito, la Alcaldía de Bogotá está ultimando una medida tecnológica para recuperar el control. La Secretaría de Movilidad del Distrito está impulsando la implementación de un nuevo sistema de identificación mediante códigos QR.
Estos códigos se deberán portar de manera obligatoria por parte de todos los vehículos de transporte asistencial terrestre de baja y mediana complejidad, TAB y TAM, que operan como ambulancias dentro del sistema de emergencias de la capital.
El proyecto, que actualmente se encuentra en etapa de consulta pública, está diseñado para que cualquier ciudadano, con solo usar la cámara de su teléfono inteligente, pueda escanear el código QR adherido al vehículo. Este escaneo permitirá verificar en tiempo real la legalidad de la ambulancia, el servicio específico que está prestando y toda su trazabilidad.

Objetivo de la medida
El objetivo es aclarar la operación y erradicar el uso fraudulento de estos vehículos, que según cifras oficiales de la Secretaría de Salud, se ha detectado en 120 casos en el último año, incluyendo transporte de estupefacientes, evasión del Pico y Placa, y movilización de personas para evitar la congestión.
De acuerdo con Movilidad, esta herramienta le dará al Distrito una capacidad de control sin precedentes sobre estos vehículos y le devolverá la confianza a la ciudadanía. Además de combatir el fraude, se espera que la medida optimice la red de emergencias.
Al garantizar que solo los vehículos debidamente habilitados puedan circular, se proyecta una reducción de hasta el 25% en los tiempos de respuesta, ya que se eliminarán las verificaciones manuales prolongadas y las interferencias de unidades ilegales.

¿Por qué el ajuste?
La necesidad de la medida se sustenta en tres problemáticas críticas cuantificadas por el proyecto. En primera medida, el uso delictivo, ya que se registran 127 casos anuales de uso fraudulento de ambulancias para actividades ilícitas. Seguido por la ineficiencia en emergencias con un 42% de retrasos en atenciones primarias que se atribuyen a dificultades para verificar rápidamente la legitimidad de los vehículos que llegan a una escena.
Y, finalmente, la operación ilegal que aproximadamente un 15% de las ambulancias estarían operando sin una habilitación vigente en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud, REPS. Este panorama se agrava por el aumento explosivo de la demanda. Según el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias, CRUE), la solicitud de vehículos TAB y TAM en Bogotá se incrementó en un 35% entre 2020 y 2025, una presión operativa que se ve exacerbada por la llegada de pacientes desde municipios aledaños.

Implementación y participación
Al tratarse de un proyecto en etapa de formulación, la Alcaldía ha habilitado un mecanismo de participación pública. Los ciudadanos, colectivos y empresas interesadas podrán realizar observaciones y propuestas a través de los canales oficiales del Distrito. Esta retroalimentación permitirá a las autoridades realizar ajustes antes de que la medida sea llevada a la firma del alcalde Carlos Fernando Galán para su oficialización.
Una vez implementado, el sistema funcionará conectado a las bases de datos oficiales de la Secretaría de Salud y la Secretaría de Movilidad, actualizándose en tiempo real. Esto no solo permitirá el control ciudadano, sino que también dotará a los agentes de tránsito y policía de una herramienta inmediata para validar la autenticidad de una ambulancia durante un control en la vía.
Paola Reyes Bohórquez.






