Daihatsu, subsidiario de Toyota, detiene las ventas a nivel mundial tras descubrirse manipulaciones en datos de seguridad y emisiones.

Daihatsu Motor, compañía clave en la estrategia de expansión de ventas de Toyota en Asia, ha tomado la decisión de suspender sus ventas a nivel nacional e internacional.

Esta medida se adopta después de una investigación externa que confirmó la manipulación de información en 25 tipos de pruebas a las que fueron sometidos 64 modelos y tres motores de la marca, algunos de ellos comercializados en México.

Estas irregularidades también impactan a 22 modelos y un motor vendidos bajo la marca Toyota. Por tal razón, esto llevó a la suspensión temporal de los envíos de estos vehículos por parte de Toyota Motor.

Afectación a Toyota

Así las cosas, Toyota, empresa matriz, expresó su compromiso con la integridad y la transparencia al tomar esta decisión en conjunto con Daihatsu.

La detección de estas manipulaciones se remonta a abril, cuando Daihatsu admitió irregularidades en los datos de seguridad informados a las autoridades. Esto resultó en la suspensión de la producción de dos modelos, Rocky y Reize, este último fabricado para Toyota.

Además de la suspensión de la producción y distribución. Daihatsu ha llevado a cabo exhaustivas verificaciones técnicas en cada vehículo para asegurar que cumplen con los estándares legales de seguridad y rendimiento medioambiental.

Daihatsu, subsidiaria de Toyota, es un actor clave en la fabricación de minivehículos ‘kei’ en Japón y el sudeste asiático. En el ejercicio fiscal 2022, la compañía produjo 1,7 millones de vehículos a nivel global, consolidando su posición en el mercado con aproximadamente el 30 % de cuota para modelos de minivehículos.

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Paola Reyes Bohórquez. Fuente: Toyota.