La apuesta por devolver los motores V8 y ampliar la oferta de modelos de combustión está dando resultados para Stellantis.
Después de un periodo de incertidumbre por la transición hacia la electrificación total, Stellantis logró un importante repunte en Norteamérica, demostrando que la demanda por los motores V8 y los modelos de combustión sigue siendo fuerte, especialmente entre los compradores de camionetas y deportivos.
El grupo automotriz comenzó a recoger los frutos de un cambio de estrategia que hace apenas un año parecía improbable. En lugar de dirigirse exclusivamente hacia la electrificación, se tomó la decisión de reforzar el portafolio con vehículos de motores tradicionales y devolver al mercado uno de los bloques más emblemáticos: el HEMI V8.
La decisión se reflejó en los resultados comerciales del segundo trimestre de 2026. El fabricante informó que sus ventas globales crecieron aproximadamente un 10% frente al mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar cerca de 1,6 millones de unidades. Sin embargo, el dato más destacado provino de Norteamérica donde las entregas aumentaron un 38%.

El regreso del HEMI V8: clave para Stellantis
Este crecimiento representa un giro importante para Stellantis, que durante los últimos años había enfrentado dificultades en Estados Unidos debido a la reducción de inventarios, precios elevados y una estrategia de electrificación fallida. La nueva administración, encabezada por Antonio Filosa desde mediados de 2025, optó por priorizar las preferencias de los clientes.
En ese sentido, se aceleró el lanzamiento de modelos con motores de combustión esperados por los consumidores, así como la renovación de productos RAM, Jeep, Dodge y Chrysler. Uno de los casos más representativos fue el de la RAM 1500 que, cuando se renovó para su modelo 2025, eliminó el tradicional HEMI V8, generando inconformismo en buena parte del público.
Frente al caso, Tim Kuniskis, CEO de RAM, reconoció que retirar ese motor había sido un error y confirmó su regreso para la gama 2026. La respuesta del mercado fue inmediata. Según Stellantis, la demanda inicial superó ampliamente las expectativas y obligó a la automotriz a incrementar la producción de motores HEMI para cumplir con los pedidos acumulados.

Más versiones tradicionales fortalecen la oferta
El impulso comercial no se limitó únicamente a RAM. Stellantis también reforzó la presencia de modelos de combustión en otras marcas clave de su portafolio estadounidense. Jeep amplió la oferta de versiones con motores de gasolina en modelos como Grand Cherokee y Wagoneer, mientras que Dodge continuó fortaleciendo el nuevo Charger con motores Hurricane de seis cilindros biturbo.
Además, la compañía reactivó oficialmente la división SRT encargada del desarrollo de vehículos de altas prestaciones, siendo una señal sobre la intención de Stellantis de seguir apostando por modelos de combustión aun cuando mantiene inversiones en electrificación. A nivel global, las gamas de productos multienergía destacaron en ventas, como el Citroën C3 y el Fiat Grande Panda.
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Jessica Paola Vera García.








